En el Sabogal. Otro caso de aparente negligencia al descubierto. Emiliana Bazán de Guimet ingresó solo por padecer de prolapso. Un aparente error médico causó la infección en miembros.
Redacción. La República.
Más casos de negligencia médica salen a la luz. Esta vez se trata de Emiliana Bazán de Guimet, de 72 años, quien desde hace cuatro años está postrada a una cama debido a una aparente mala praxis que le realizaron en el hospital Sabogal.
Su desgracia se inició en el 2006 cuando ingresó al hospital para someterse a una operación por un prolapso rectal. Unos malestares posoperatorios serían la señal de que algo no había salido bien.
Luego de tres meses de estar internada los médicos resolvieron amputarle ambos miembros inferiores, el brazo izquierdo y dos dedos de la mano derecha. El motivo: un virus desconocido que entró a su cuerpo por no esterilizar correctamente los instrumentos con los que la operaron. La mujer aún recuerda con profunda tristeza lo que le toco vivir. “A mí me operaron y les dije que me dolían mucho mis partes íntimas. Un virus entró en mi cuerpo, las herramientas no estaban esterilizadas”, dijo.
No sabe quién la operó
La afectada ni siquiera conoce el nombre del médico que la atendió, y cuando su familia se acercó al nosocomio nadie le dio razón del responsable. Además, como no se realizó ninguna denuncia, no han recibido algún tipo de indemnización por parte del hospital.
A diferencia del caso de Jorge Villanueva, doña Emiliana no padecía de diabetes, por lo que su familia no encuentra ninguna explicación a lo sucedido.
Fue precisamente el drama que vivió Jorge Villanueva Morales el que propició que se develara esta nueva injusticia. El asegurado de 86 años fue víctima de una negligencia: le amputaron la pierna sana en lugar de la pierna derecha que estaba visiblemente gangrenada por la diabetes que sufre desde hace años.
Debido a ello, el estado anímico del anciano se encuentra seriamente afectado. “Estoy demasiado triste y hasta podría meterme un balazo en la cabeza”, se le escucha decir a Villanueva.
Esperemos que estas trágicas historias no se repitan y que las autoridades competentes sancionen de manera ejemplar a los responsables.
Otras negligencias
Amputada. Ana Luz Goñi lleva la impunidad marcada en la piel. Un mal cirujano le extirpó sus senos y las glándulas mamarias, en lugar de reducírselos. Incluso le dejó grandes heridas que provocaron una fuerte infección que la está llevando a la muerte.
Contagio. Otro caso muy sonado fue el de Judith Rivera Díaz, contagiada con el virus del VIH en el hospital Daniel Alcides Carrión. Llegó a recibir una indemnización de 300 mil soles.
Ley indica que hay indemnización
El ministro de Salud, Óscar Ugarte Ubilluz, afirmó que de acuerdo con el decreto legislativo Nº 1029 se establece que hay responsabilidad compartida entre las instituciones y las personas vinculadas, quienes deben afrontar la negligencia.
Ugarte además explicó que la Ley General de Salud Nº 26842 refiere que el establecimiento de salud o servicio médico de apoyo es solidariamente responsable por los daños y perjuicios que se le ocasionen al paciente derivados del ejercicio negligente o imperito de las actividades de los médicos. Es decir, se debe indemnizar.
El secretario general del Sindicato Nacional Médico de EsSalud, Ulises Romero, indicó que las personas que le amputaron las piernas a Jorge Villanueva lo hicieron bajo un criterio estrictamente médico.
