El Presidente García sostuvo que donación alemana para Museo de la Memoria, como tributo a las víctimas del terrorismo, no refleja visión nacional de ese período, pero admite "abusos terribles" en esa época.
El gobernante declaró a los periodistas en Lima que "la memoria no es patrimonio de un solo grupo por inteligente que sea o de la mejor universidad en que esté, la memoria es nacional".
La polémica en torno a este tema inició cuando se dio a conocer que el Gobierno no había aceptado una donación de dos millones de dólares por parte de Alemania para la construcción y mantenimiento del Museo de la Memoria y a cambio había pedido que esos fondos se destinaran a programas sociales.
Intelectuales como el escritor Mario Vargas Llosa, el artista Fernando de Szyszlo y el teólogo Gustavo Gutiérrez así como organizaciones de defensa de los derechos humanos han hecho público su rechazo a la negativa del Ejecutivo.
García respondió que el proyecto deberían mostrar "todas las perspectivas de una memoria nacional" que no solo incluya a aquellos "que dicen que los juzgaron mal como terroristas, sino también a los campesinos que fueron victimados por los terroristas o en abusos terribles que hubo por parte de los Gobiernos sin querer".
También, añadió, que debería incluir a los soldados y oficiales que murieron en la lucha contra el terrorismo durante el conflicto interno.
"Y si los señores alemanes amplían su oferta (...) nadie podría negarse, mucho menos yo. Lo que quiero (es) que sea una cosa democrática e incluyente de todos los que han sentido de alguna manera que ese fue un momento terrible para la patria", puntualizó el jefe de Estado.
Agregó que si este museo lo pide sólo un grupo, entonces debería pedirse al Congreso que "verifique muchas cosas" para que sus conclusiones se añadan a "las conclusiones anteriores que se tuvieron", en alusión al informe final sobre los años del terrorismo hecho público en 2003 por la Comisión de la Verdad y Reconciliación.
"Cuando se dio esta verificación de la Comisión de la Verdad habría que haberse hecho una encuesta y le digo que muchos peruanos dijeron: esto no es así, hay exageración, hay exceso. Esos peruanos también deberían tener su parte de interpretación, me parece lógico y democrático", indicó el presidente.
García explicó que se rechazó el dinero alemán y se pidió que se invierta en programas sociales "mientras nosotros nos reconciliamos de verdad con nosotros mismos" porque aún la nación "está plagada de ánimos de venganza".
Las violaciones a los derechos humanos durante las décadas de los años 80 y 90 son un asunto que aún despierta encendidas polémicas en Perú y ha dado lugar a exposiciones, novelas, películas de uno y otro signo, así como frecuentes llamamientos a, castigar y perdonar a los culpables.
