Nuevas pericias forenses demuestran que el aparente suicidio de Lino Rodríguez Vílchez (45) resultó ser un asesinato. La prueba contundente que hunde a unos ciudadanos australianos quedó plasmada en los zapatos de su víctima.
Rodríguez, con sus 92 kilos, tuvo que ser cargado por varias personas, se resistió hasta el último momento y, en ese forcejeo, su zapato rompió un pedazo del marco de la ventana que daba al interior del departamento, donde estaban los australianos.
Son seis los acusados por el homicidio de Rodríguez, quienes tenían dos días viviendo en el edificio de Miraflores y habían viajado al interior del país.
Según la Policía, la tarde del trágico suceso Rodríguez fue avisado de una bulla excesiva en el 1502 del edificio, al no obtener respuesta subió y tocó la puerta, sin saber lo que le esperaba. (Con información de América TV)
