La vendedora ambulante Erika Zafra Rodríguez, de 31 años, fue abatida a balazos por dos desconocidos que desde una moto le dispararon a quemarropa, al promediar las 8:15 de la noche, cerca del lugar donde laboraba.
En el lugar del asesinato, se encontraron seis casquillos de bala cañón largo (pistola). Sin embargo, al practicarse la necropsia se le encontraron diez tiros de bala. De acuerdo a una hipótesis que teje a la Policía en torno al homicidio, este hecho se trataría de una venganza debido a que ella fue una de las testigos de un asalto que se efectuó tres días antes a un comerciante de Chepén.
Efectivos policiales también barajan la posibilidad de que el homicidio sea de tipo pasional, puesto que Zafra habría mantenido una relación extramatrimonial. (Con información de América Televisión)