El frente de defensa de la región de Apurímac levantaró hoy una huelga convocada para exigir más recursos, luego de que el Gobierno declarara el estado de emergencia (bajo control policial) por 60 días en Abancay.
La información fue confirmada por Manuel Campos, alcalde de Abancay, la capital regional, quien dijo que el Frente de Defensa de Apurímac decidió suspender la paralización en demanda de una asignación adicional de 130 millones de soles en su presupuesto del 2010.
"Me han comunicado que el Frente de Defensa suspendió esa medida de lucha para garantizar la paz y tranquilidad de la población de Abancay y (en las) demás provincias de Apurímac", señaló Campos.
El burgomaestre también pidió al Ejecutivo que reconsidere la decisión de decretar el estado de emergencia porque, según dijo, esa medida perjudica a la economía y desarrollo de su región.
El alcalde de la provincia de Aymaraes, Gonzalo Carvajal, también señaló que la decisión de suspender la huelga abre nuevas condiciones para continuar con el diálogo.
"En este aspecto vamos a pedir al Gobierno Central que dé mucha más atención a la región Apurímac y que se brinde una distribución equitativa para todos los pueblos", indicó.
El Gobiernodeclaró hoy el estado de emergencia por 60 días en Abancay, que en las últimas horas quedó bajó control policial, sin transporte público y con las oficinas de servicios públicos cerrados.
El premier Javier Velásquez, explicó que la declaración era preventiva, para "garantizar el normal desenvolvimiento de los servicios públicos y también fundamentalmente proteger la seguridad de las personas que quieren trabajar".
El mes pasado, los pobladores de Abancay acataron un paro indefinido durante 12 días porque criticaban la forma en la que el gobierno regional ha distribuido el presupuesto de 2010, presuntamente para favorecer a la localidad de Andahuaylas, ciudad natal del presidente regional, David Salazar.
Esas movilizaciones dejaron al menos 15 heridos, según la cifra citada hoy por el primer ministro, a raíz de los enfrentamientos de los manifestantes con la policía en Abancay. EFE