Raúl Elhbravo
¿Nos vemos? ¿Ya estás lista? ¿Sales del trabajo y nos vemos un toque? ¿Estoy solo en mi depa, vendrás? El mensaje instantáneo en el celular y el uso del chat han cambiado las relaciones de parejas en los últimos tiempos. El/la que tiene inclinación a ser infiel tiene mucho más herramientas para atrasar cuando quiera.
Usadas con astucia, las redes sociales pueden servir para el engaño y también para encubrir las infidelidades, puede ayudar a timar a cualquier corazón enamorado que observa a la pareja de sus sueños… pero que no puede controlar sus andanzas en la Internet.
En un sondeo de las revistas Shape y Men’s Fitness, cuatro de cada cinco mujeres aceptan que mandar mensajes de texto por el celular o usar el chat del Facebook y otras redes sociales, hacen que las parejas del momento terminen en la cama más rápidamente. El móvil y las redes conducen velozmente al dormitorio… a quienes, por supuesto, están predispuestos/as a eso.
De ellos el más efectivo es el Facebook. Esta red ha unido parejas que no hubieran podido conocerse, propicia reencuentros y potencia la primera fase de la relación que es el coqueteo y la infidencia. Pero así como alienta la infidelidad… también la puede ocultar.
¿La red social de todos modos delata a la persona infiel? No siempre. Los/las infieles más habilidosos han desarrollado mecanismos para eludir a sus parejas formales: éstas nunca sabrán que les sacan la vuelta si el/la infiel tomó las medidas necesarias.
Una joven mujer, que aceptó haber cometido varias infidelidades, reveló cómo usaba el Facebook. No usaba el muro para hacer comentarios y solo se mensajeaba a través del chat del Facebook para elaborar sus planes con otros pretendientes. No permitía ningún comentario en su muro porque ella lo había bloqueado adrede. Y cuando sus amigos y hasta su pareja real le preguntaban por qué no podían comentar nada en su muro, ella atinaba a echarle la culpa a un spyware (gusano) o a un hacker. Así pues, nadie podía escribirle, de ese modo sus ocasionales parejas no podían toparse en el Facebook. Además, nunca permitía ser etiquetada.
Sacrificaba algunos servicios del Facebook, como el compartir fotos, para aprovechar el poderoso chat para 'trampear'. Y bloqueaba a la persona que podía descubrir sus aventuras primero virtuales y luego reales. No le bastaba ocultar su estado sentimental, usaba el perfil para el engaño.
Ella demostró, de esa manera, que no siempre las redes solo crean relaciones abiertas, también las ocultan, aunque por supuesto la culpa no es de las tecnologías, sino de quienes están prestos/as para vivir una y otra vez la infidelidad.
Claves
Según un estudio de la Universidad de Guelph, Canadá, el Face origina casos de celos con su flujo de información.
Se halla que un comentario en el perfil de la pareja, con quien aparece más en fotos, despierta sospechas.
