La crisis económica en Grecia, que arrastra suicidios, inestabilidad política, pobreza, entre otros asuntos; preocupa al premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, quien rescata lo valioso del lugar donde nació la democracia para extenderse –no sin dificultades- por todo el mundo.
“Maravilla que un pueblo tan pequeño y tan poco cohesionado políticamente, hecho de unas cuantas ciudades y colonias repartidas por Europa y el Asia menor, que conservaban un enorme margen de autonomía entre ellas, un pueblo tan instintivamente reticente a conformar un imperio, a practicar el imperialismo y a someterse a la prepotencia de un tirano (como hicieron todos los otros) haya sido capaz de dejar en la historia de la humanidad una huella tan honda, tan presente todavía tantos siglos después”, indicó el literato en su columna de hoy domingo.
Lea completa Piedra de Toque, la columna de Mario Vargas Llosa.