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Historietas para la historia.

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DE TIERRA ADENTRO. "El Supercholo" encarnó lo peruano a fines de los 50.

Datos "El Supercholo" apareció en El Comercio, 1957. "Chepar" y "Manyute" en El Comercio Gráfico. Después en Expreso con el "estudio Osito-Monky", organizado por José Rubén Osorio y Hernán Bartra. "Benito Puma", tira de Pablo Marcos con guión de Hernán Velarde. "Selva Misteriosa" (1972), en El Comercio. Trazo de Javier Flórez del Aguila. Aparición de Eduardo, "Heduardo" Rodríguez en 1974. "Teodosio" de Luis Baldoceda, en La Crónica, 1974. Llegó hasta el 23 de agosto de 1980. "El Cuy", de Juan Acevedo, en La Calle, en 1978.


"Del Supercholo a Teodosio", muestra del ICPNA reunirá 20 años del cómic peruano. Por PEDRO ESCRIBANO.- Robustos. Los dos venidos del Perú profundo, así fueron dibujados por sus creadores el Supercholo y Teodosio, dos personajes de la historieta peruana. Y los dos ahora han servido para que el escritor Melvin Ledgard organice la muestra "De Supercholo a Teodosio", la misma que se inaugurará el próximo miércoles 9 de junio en el ICPNA de San Miguel (Av. La Marina 2469), a las 7 de la noche. Ledgard se vale de estas dos figuras para presentar un desfile de personajes tales como el astronauta Chepar (hijo de la era espacial), el erotómano Manyute (típico machista) y en ingenioso El Cuy (que desarrolló hasta encarnar una actitud ideológica), entre otros, quienes aparecieron en diarios y revistas de nuestro medio. NACIMIENTO DEL SUPERCHOLO Melvin Ledgard refiere que la misma semana que Rusia lanzó Sputnik I al espacio, el diario El Comercio en el suplemento Dominical anunciaba la próxima aparición de "El Supercholo", "una historieta peruana para todos los peruanos". El Supercholo, creado por Víctor Honigman, salió a la luz, según el curador, en noviembre de 1957 y se despidió en febrero de 1966. En ese tiempo, fue protagonista de grandes aventuras. Ledgar enumera algunas: el haberse conocido con Napoleón, reencarnado en Cahuide, el haber salvado a Lima de una invasión de dinosaurios y haber participado en un campeonato intergaláctico. La figura del Supercholo nos lleva a asociarla a la de Superman, el hombre de acero. "Supercholo -dice Ledgard- era una especie de Superman andino, con una importantísima diferencia: no venía de un lejano planeta sino que había bajado de la montaña y no tenía una identidad secreta". "Tampoco era cualquier "superhéroe" -agrega Ledgar-, sino uno específicamente "cholo", un testigo de cómo la capital estaba siendo modificada por inmigrantes andinos como él y por la introducción de la televisión". TEODOSIO A LA VISTA El otro personaje que hace arco con El Supercholo es Teodosio, del dibujante Luis Baldoceda. El curador refiere que Teodosio asomó por primera vez en las páginas del diario La Crónica a fines de 1974. -Si el Supercholo y Teodosio encarnan lo nacional, lo peruano, ¿qué los diferencia? -El Supercholo tiene el estereotipo de un superhéroe mientras Teodosio es solo un ciudadano de los Andes. Las aventuras del Supercholo suelen ocurrir en lugares, incluso interplanetarios y tiempos remotos, Teodosio en ese sentido es más localista. Sus peripecias suceden en los Andes y sus vivencias están llenas de personajes que provienen de creencias y leyendas de la tradición oral de la sierra central. FUENTE DE HISTORIA No se piense que Melvin Ledgard se queda con solo dos personajes. El suyo es un riguroso trabajo de investigación que rastrea en un periodo de veinte años, hasta fines de los años setenta, todos los personajes de historieta peruana.Debemos precisar que en esta primera parte la investigación alcanza hasta los primeros trabajos de historietistas notables como Alfredo Marcos, Alfredo, y Juan Acevedo, entre otros. -¿Planteas la historieta como documento para nuestra historia? -En realidad lo que intento es solo mostrar el abanico de personajes de historietas para que éstos interactúen con los visitantes de la muestra. No negamos que cada personaje expone un modo de ser y de pensar de una época. Es decir, la historieta también es una fuente para la comprensión de nuestra historia reciente. Como en todo, más aún si hablamos de arte, en ellas hay mucho de subjetivo, pero igual, lo subjetivo también es un dato para la historia. En ese sentido, el curador realiza un cotejo de cómo la historieta está asociada a momentos históricos en las que aparecen (gobierno de Manuel Prado, guerrillas y el golpe militar del 68, la huelga policial del 5 de febrero del 75, las historietas de izquierda y la Asamblea Constituyente, etc.). Así se podrá apreciar, por ejemplo, cómo Manyute o Chepar adoptan posiciones y colores políticos. Ambos se vuelven belaundistas, velasquistas, según el momento que viven (ni más ni menos que algunos personajes de la política peruana).