Política
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Tras nuevo juicio, los 4 chilenos del MRTA continuarán en la cárcel

Tras nuevo juicio, los 4 chilenos del MRTA continuarán en la cárcel. Sala Nacional Antiterrorismo reafirma participación de sediciosos en secuestros

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El primero saldría libre en el 2005

Los ciudadanos chilenos reaccionaron con sorna. Jaime Castillo y Astorga Valdez consideraban que debían ser absueltos, mientras que Mellado y Pincheira luchaban por una pena que les permitiera salir de prisión en poco tiempo, teniendo en cuenta que ya llevan casi 10 años presos.
De los cuatro sentenciados, Astorga Valdez podría recuperar su libertad en enero del 2005 que es cuando cumple el mínimo de tres cuartos de la pena, es decir, 11 años y 3 meses, de los 15 años que cumplirá en su totalidad el 13 de octubre del 2008. Astorga cumplirá 10 años de prisión el 3 de octubre de este año, por lo que restaría un año y tres meses.
Mientras que Castillo Petruzzi deberá esperar un mínimo de ocho años para estar en condiciones de salir con beneficios. Mellado Saavedra seis años y Pincheira unos tres años más. Los cuatro se encuentran detenidos desde octubre de 1993.

Por CÉSAR ROMERO.-

"Esta es una sentencia política", gritó el ciudadano chileno Jaime Castillo Petruzi, mientras con sorna levantó el pulgar y aplaudía a los magistrados al escuchar la pena de 23 años de prisión que le impuso la Sala Nacional Antiterrorismo como coautor del delito de terrorismo, por dirigir el aparato de apoyo a las fuerzas especiales del MRTA que, en 1993, desataron una ola de secuestros en Lima.
Los aplausos de Castillo fueron imitados por su paisano Alejandro Astorga Valdez, quien recibió 15 años de cárcel como autor de terrorismo al disparar un proyectil explosivo contra el local del Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA), de Miraflores, en enero de 1993.
"¿Doctor (Pablo) Talavera, hemos esperado dos años para esto?", le increpó Astorga al presidente del tribunal antiterrorismo a la vez que pretendía acercarse al magistrado, provocando la rápida reacción de la policía que tendió un cerco sobre éstos en previsión de una agresión, que no se produjo.
Mientras, Lautaro Mellado Saavedra optaba por sentarse a escuchar la pena de 20 años que recayó sobre él, y María Concepción Pincheira soltaba unas lágrimas al recibir 18 años de prisión.
La sentencia establece, adicionalmente, que al cumplir la pena, los cuatro deberán ser expulsados del país.

CRÍMENES DE GUERRA
El tribunal fundamentó su decisión en la gravedad de los actos de terrorismo cometidos por el MRTA, sobre todo a través de las "Fuerzas Especiales" que actuaron, señala el fallo, independientemente del aparato militar de esta agrupación subversiva y bajo el mando de la Dirección Nacional de esta agrupación sediciosa.
"Las fuerzas especiales cometieron crímenes de guerra, desarrollaron secuestros y asesinatos para mantener en alarma y zozobra a la población, sometiendo a sus víctimas a tratos crueles e inhumanos", anota la sentencia, que buscaba precisar de esta manera los alcances del fallo en relación con el informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR ) que otorgan un mínimo papel de violencia a esta agrupación subversiva.
El tribunal realizó esta precisión teniendo en cuenta que este juicio se enmarca en un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a la que los cuatro sentenciados pueden volver a acudir, alegando que no hay proporción entre la pena que se les impone y el informe de la CVR respecto al accionar del MRTA.
Así, la sentencia describió el secuestro de seis empresarios realizado por las "Fuerzas Especiales" del MRTA, que dirigía el fallecido Rafael Salgado Castillo, entre noviembre de 1992 a octubre de 1993. De estos empresarios tres murieron, uno ejecutado cuando se negó a pagar rescate, y dos cuando intentaban huir de sus captores.
La Sala estableció que Castillo Petruzzi, Lautaro Mellado y Pincheira Sáez fueron parte del aparato de apoyo logístico a las "Fuerzas Especiales", encargándose de la custodia de los secuestrados y alquiler de casas donde funcionaban las llamadas Cárceles del Pueblo, entre otros aspectos, como lo han confesado los dos últimos antes mencionados.