Eliminar el agua de los floreros que fueron dejados en los cementerios por las festividades de Todos los Santos y el Día de los Muertos, pidió el Ministerio de Salud a los responsables de la administración de los camposantos, con el fin de evitar la presencia del zancudo o mosquito transmisor del dengue, y prevenir brotes de este mal en la capital.
La coordinadora de la Estrategia Sanitaria Nacional de Prevención y Control de Enfermedades Metaxénicas, Yeni Herrera Hurtado, indicó que los recipientes utilizados para colocar las flores con agua y que permanecen por más de tres días sin ser cambiados, sirven de criaderos y focos de reproducción del mosquito Aedes aegypti.
En ese sentido, dijo que el agua de los floreros debe ser cambiada como mínimo cada tres o cuatro días, previo lavado y escobillado del recipiente.
Herrera llamó la atención sobre el tema, pues en 2005 se presentó un brote de dengue en nuestra capital que tuvo como foco de inicio los floreros del cementerio La Balanza, en el asentamiento humano Santiago Apóstol, en Comas. Ese año, más de 700 personas, entre niños, adultos y ancianos, fueron afectados en la zona norte de Lima.
El dengue es un mal viral agudo transmitido por el mosquito Aedes aegypti, que se reproduce en el agua acumulada en recipientes domésticos y objetos en desuso. El mal se transmite cuando el mosquito portador del mal pica a la persona.
Los síntomas son fiebre alta, dolor de cabeza, retroocular, músculos y huesos, además de exantema. Puede presentar sangrado, moretones, náuseas. El dengue es mortal si no se atiende a tiempo. Se recomienda no automedicarse.
(LaRepublica.pe)
