La multinacional Renco, propietaria del complejo metalúrgico de La Oroya a través de Doe Run, anunció su intención de iniciar un proceso de arbitraje internacional quesolucione el conflicto que mantiene con el Estado por dicho complejo, informó hoy la empresa en una nota de prensa.
Tras un año con las actividades de Doe Run Perú, en La Oroya detenidas, luego de que varios bancos internacionales negaran a la empresa un crédito que necesitaba para poder continuar su trabajo, el presidente de Perú, Alan García, anunció en agosto pasado la cancelación de la licencia de funcionamiento del complejo.
El motivo argumentado en su momento fue la falta de intenciones de la empresa por solucionar la crisis que atravesaba, así como la falta de cumplimiento de los compromisos ambientales a los que se había comprometido y una gran deuda con el fisco peruano.
Sin embargo, en la nota de prensa emitida hoy, el grupo Renco señala que el pasado 29 de diciembre interpuso una nota de intención al Gobierno peruano para iniciar un proceso de arbitraje internacional.
Según la empresa, la demanda se origina en el incumplimiento que el Gobierno local ha hecho de las obligaciones contraídas con Renco, en especial la remediación de los pasivos ambientales anteriores a la compra del complejo de La Oroya, en 1997.
Renco se basa en el tratado de libre comercio entre Perú y Estados Unidos, donde el grupo tiene su base, que incluye la figura del arbitraje internacional.
