La Zona Roja de Ámsterdam, en Holanda, conocida por ser uno de los principales centros en donde se ejerce la prostitución en el continente, cerró el año con cifras negativas a pesar de que muchas de sus trabajadoras se vieron en la obligación de bajar sus precios.
La vocera de la asociación que defiende el derecho de las meretrices de la zona, Metje Blaak, afirmó que el número de clientes disminuyeran considerablemente el pasado año, lo que obligó a muchas féminas a rebajar sus tarifas para continuar ejerciendo "el oficio más antiguo del mundo".
Según refirió, antes de la crisis, un cliente regresaba al lugar cada siete. Actualmente lo hace cada mes.
El dato
El cobro estándar de este tipo de servicios en la zona era de 50 euros, cifra que fue rebajada a 25 en los últimos seis meses. (Fuente: http://www.minutouno.com.ar)
