Óscar Chumpitaz C.
Aunque su cuerpo permanece inerte y sus ojos solo se avispan ante un repentino cambio de luz, Marco Antonio Ríos Román, el joven de 18 años que recibió un disparo en la cabeza –para evitar el robo de un gorro y sus zapatillas– se aferra con tenacidad a la vida en la unidad de cuidados intensivos del hospital Dos de Mayo.
Desde hace seis días sus familiares esperan un milagro. “Yo ya lo puse en la mano de Dios”, nos dice su afligida prima hermana Jessica Román Amancaes.
Quienes conocen a Marco Antonio aseguran que ha enfrentado siempre su infortunio con entereza, con una fe firme, sacando fuerzas para sobrevivir en medio de la pobreza.
Su madre murió en plena cesárea cuando él nacía y su padre lo abandonó apenas empezaba a vivir. Fue criado por su abuela Felipa Amancaes, allá en el AH Túpac Amaru, cerca de las ruinas de Puruchuco, en Ate.
“Señor, no permitas que se muera”, implora la anciana mientras con un pañuelo se seca las lágrimas, y agrega que solo un milagro de Dios podría salvar a su adorado nieto de la muerte.
'chanito', el culpable
La tarde del domingo 29 de enero, Marco Antonio recibió un tiro en la cabeza. Su atacante: un niño de 13 años de iniciales C.H.C., ‘Chanito’, como es conocido en el mundo del pandillaje, le disparó a quemarropa. Todo ocurrió en el AH Micaela Bastidas, en Vitarte.
El joven caminaba por un mercado cuando ‘Chanito’ intentó robarle el gorro que llevaba puesto. Marco Antonio opuso resistencia y se enfrentó al ladronzuelo.
El menor se retiró, pero no le perdonó la afrenta. Diez minutos más tarde retornó en una mototaxi, acompañado por un sujeto llamado Jefry.
Apenas C.H.C descendió, extrajo un arma de fuego y, sin mediar palabra alguna , le disparó en la cabeza. Luego huyó con el gorro. Escapó pero luego se entregó a las autoridades.
José, hermano de la víctima, asegura que lo sucedido trunca los proyectos que el joven tenía para sacar adelante a su familia. Hasta ese infortunado día trabajó como estibador en el mercado de frutas de La Victoria. El lunes 30 empezaba a laborar como obrero de construcción civil.
Pronóstico fatal
Al referirse a los pronósticos médicos, Jessica y Oscar, sus primos que están cerca de él, dicen que éstos siguen siendo fatales. "Está muy delicado, pero él es fuerte. En todas estas horas no se ha dado por vencido, sabemos que se va a levantar, está aferrado a la vida”, comentó José.
Claves
Operación. El paciente fue sometido a una craneotomía descompresiva para extraerle el proyectil que le ingresó por la frente.
Coma. El riesgo de que fallezca es alto, pero tratamos de salvarle la vida, dice el Dr. Humberto Lira, jefe de UCI.
