Nuevo paso hacia el título de un Real Madrid sin dudas. Firme en el Santiago Bernabéu y a domicilio, al firmar su octava salida seguida con victoria, ante un Getafe que cambió el planteamiento con el que derrumbó a un gigante como el Barça. De una idea defensiva que le dio resultado pasó a una valiente. Y fue castigado.
Nunca fue el Coliseum Alfonso Pérez un terreno cómodo para el Real Madrid. Las condiciones meteorológicas lo endurecieron más. Al frío polar de casi cero grados centígrados se sumó un viento que condicionó todas las acciones. Mientras la maquinaria blanca entraba en calor, Barrada perdonó ante Iker Casillas un balón que chutó arriba en boca de gol.
Corría el minuto 18 cuando Sergio Ramos sorprendió a todos y remató con su potencia habitual un saque de esquina de Özil. El testarazo inapelable daba ventaja y confianza al líder. Incrementaba las dudas defensivas de un Getafe que se perdía entre el desorden en su presión. Sus peores instantes fueron castigados con amarillas.
La habitual pegada madridista no apareció en esta ocasión. No mató el partido, ni jugando ante diez porque Masilela aguantó lesionado en el campo, y pese a que no sufrió se mantuvo la emoción hasta los últimos segundos. El partido murió en balones colgados de un Getafe que corta su mejor racha ante un líder que no da síntomas de duda.
Alineaciones:
Getafe: Moyá; Valera, Torres, 'Cata' Díaz, Masilela; Casquero (Lacen, m.64), Juan Rodríguez; Pedro Ríos (Gavilán, m.57), Barrada (Arizmendi, m.70), Diego Castro; y Miku.
Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Pepe, Coentrao; Lass, Xabi Alonso, Kaká (Callejón, m.63); Özil (Granero, m.88), Cristiano Ronaldo y Benzema (Higuaín, m.74).
(LaRepublica.pe/EFE)