El economista peruano Hans Rothgiesser (Lima, 1975) consigue muy buenos resultados en la segunda entrega de la saga fantástica que inició hace un par de años con "El Heraldo en el Muelle".
"El Heraldo en la Barca" no es precisamente una secuela del primer libro, debido a que nos narra una historia nueva que se desarrolla casi en paralelo con la de la anterior entrega. Nuevamente nos vemos inmersos en este multiverso fantástico (y ecléctico en su creación) en el que se incluye nuestra Lima.
El libro nos cuenta la historia de Filomeno Condori, un anciano limeño que se ve envuelto de un momento a otro en situaciones fantásticas que terminan poniéndolo al servicio de un mercenario de otra dimensión a quien se le encarga la crianza de una huérfana proveniente de un mundo de hadas.
La secuencia de los hechos se da de manera muy dinámica, de manera que es fácil de asimilar el cambio de escenario de una Lima completamente normal a un multiverso en donde las razas mas extrañas y disímiles conviven en medio de un conflicto político entre mundos. Conforme avanza el libro, el protagonismo abandona a Filomeno y recae en la pequeña hada Aderyn a manera de viaje iniciático, característica que comparte con la entrega anterior.
Sin embargo, la principal diferencia con el primer libro de la saga se encuentra en aspectos narrativos. El manejo del ritmo es considerablemente superior y comienza a sentirse con más fuerza esa característica adictiva que poseen todas novelas de aventura que se precien, llegando a mantener al lector en vilo durante varios pasajes del texto.
Rothgiesser nos brinda nuevamente una manera distinta de ver la literatura fantástica, con una gran mejora y (lo mejor) creando expectativa para la próxima entrega. Un punto en contra menor a señalar en el libro son algunos errores de correción, que felizmente no terminan de empañar un ejercicio exitoso. A estar atentos con este autor y con la literatura fantástica peruana.
