Dos investigaciones estadounidenses revelan que las células sanas que rodean a un tumor contribuyen a que las células cancerígenas se vuelvan resistentes a la quimioterapia, según publica hoy miércoles la revista científica "Nature".
Los tratamientos personalizados, en muchos tipos de cáncer, han logrado erradicar las células cancerígenas en el laboratorio, pero sólo han conseguido una respuesta parcial en los pacientes, por lo que los investigadores tratan de averiguar a qué se debe esta resistencia.
En los dos estudios colaboraron expertos del Instituto Broad, del Instituto Dana-Farber y del Hospital General de Massachusetts (Boston, EEUU), que creen haber encontrado la respuesta fuera del tumor, en el entorno que le rodea, según explicó Ravid Straussman, autor principal de uno de los dos artículos.
Según Straussman, las células sanas que forman parte del microambiente del tumor contribuyen a que las células cancerígenas crezcan y sobrevivan a pesar de la quimioterapia.
El equipo de Straussman averiguó de esta forma una de las razones por las que la reacción de pacientes con melanomas avanzados tras recibir tratamientos como el fármaco Vemurafenib no es tan buena como los científicos esperan.
"Hemos descubierto que al añadir células normales a las células cancerígenas, la resistencia de éstas a la quimioterapia es muchas veces mayor. Esto sucedía especialmente cuando las tratamos con los nuevos agentes diana", aseguró el investigador. (Con información de EFE).