Los médicos del hospital regional de Ica acatan una paralización indefinida para exigir a las autoridades regionales mejoren con urgencia las condiciones en que laboran tras el terremoto de agosto del 2007.
La medida de fuerza es impulsada por el Sindicato de Trabajadores del nosocomio, que lidera Luis Ayala Mallma; así como por el cuerpo médico, personal asistencial y enfermeros del hospital.
Según se informó, los dirigentes de dichas organizaciones se reúnen desde la mañana con el presidente del gobierno regional, Rómulo Triveño, a fin de encontrar una solución a su pliego de reclamos.
María Luján de Uribe, dirigente del gremio de enfermeras, denunció que las carpas implementadas para atender a los pacientes soportan las altas temperaturas del verano, poniendo en riesgo la salud de las personas que acuden a las consultas.
Denunció que se ha paralizado la construcción de módulos en la loza deportiva donde fueron reubicados, aún cuando el nuevo hospital debió ser entregado en octubre del 2009.
Señaló que, a lo máximo, se observa a cinco obreros trabajando en el proyecto. "Los trabajadores sólo se reúnen cuando viene el presidente regional o cuando hay voces de que viene el Ministerio de Salud (MINSA) a supervisar", apuntó.
Agregó que, desde el sismo que devastó el sur, ya no reciben beneficios sociales ni el pago de las Asignaciones Extraordinarias por Trabajo Asistencial (AETAS). Incluso, ni siquiera cuentan con uniformes para desempeñar sus labores.
En ese sentido, exigió a los responsables socializar el plan de contingencia, pues éste fue uno de los acuerdos asumidos tras la reciente visita del titular del MINSA, Oscar Ugarte.
Precisó que, para no perjudicar a los usuarios, sólo se ha suspendido la atención del hospital en los servicios de consulta externa. Incluso, se ha reforzado con más personal las áreas de emergencia y la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), lo mismo que en la especialidad de Pediatría.
(Con información de CNR)