El burgomaestre explicó que la obra fue autorizada en el 2003 mediante un acuerdo firmado entre las municipalidades de Lima, Ate y el Instituto Nacional de Cultura.
Indicó que el permiso para el tajo abierto fue ratificado en 2009 por la entonces directora del INC, Cecilia Bákula, pese a que dicho lugar es un antiguo cementerio donde se han encontrado más de 1,600 fardos funerarios.
Al respecto, Paloma Carcedo, directora de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, precisó que un expediente con diez años de antigüedad tiene que ser reevaluado.
"Hablé con el Concejo de Lima y le dije que el proyecto debe ser reevaluado. Nos hemos vuelto a reunir con la (ex) ministra Susana Baca y nos negamos a firmar", dijo.
(LaRepublica.pe)
