Luego de la goleada ante el Espanyol, el Camp Nou, la celebración se volvió agredecimiento ante un técnico que consiguió todo con el Barcelona y al que la afición le deben sus más grandes alegrías de los últimos cuatro años. Pep Guardiola le decía adios a probablemente el mejor equipo de la historia.
Más de 89 mil personas asistieron a agradecer al técnico, que al borde de las lágrimas viendo en las pantallas gigantes del estadio sus logros, aseguró que solo era un hasta luego y que nunca lo iban a perder"