De acuerdo. Premier adujo que los extranjeros que viven en el Perú tienen restringida la participación en actividades políticas, justificando así la decisión del Ministerio del Interior de expulsar a Paul Mc Auley. Nota relacionada
Tras destacar que el Estado peruano reconoce la enorme contribución de la Iglesia Católica al proceso de desarrollo histórico del país, el jefe del Gabinete Ministerial dejó en claro que quienes integran las diferentes confesiones religiosas y que trabajan con las comunidades nativas no deben utilizar las necesidades de esas poblaciones para obtener ventajas políticas.
"Utilizar las legítimas demandas y reivindicaciones de las comunidades nativas y participar políticamente en este tipo de actividades es algo que está reñido con los convenios internacionales que el país ha suscrito", aseveró.
Asimismo, insistió en dejar en claro, que lo decidido por el Ministerio del Interior con respecto al sacerdote Mc Auley sólo busca consagrar que el Perú reserva para sus nacionales el derecho a participar en la vida política del país, ya que no se puede aceptar que los extranjeros puedan encubiertamente soliviantar a la población.
"El Perú se reserva el derecho de garantizar para sus nacionales la participación en la vida interna del país. Yo puedo participar como peruano en los Estados Unidos en una protesta a favor del medio ambiente, pero de ninguna manera me pueden permitir que esté un minuto en ese país si yo participo conspirando o quebrantando los valores democráticos", subrayó.
