La mayoría de los británicos considera que la próxima visita del papa Benedicto XVI a Gran Bretaña, la primera al país en 30 años de un Pontífice, no debería ser financiada por el Estado, según un sondeo publicado en el país.
De acuerdo a la encuesta del grupo ComRes para el "think-tank" Theos, el 77% considera que el estado británico no debería pagar por la visita papal, mientras que un 79% dijo no tener "interés personal alguno" en la llegada del Papa.
Para un tercio de los británicos, la visita de Benedicto XVI no será buena para el país, y sólo el 29% que piensa lo contrario.
Según informó el gobierno, el estado deberá pagar entre 10 y 12 millones de libras esterlinas (15,5 y 18,5 millones de dólares) para cubrir los gastos de la llegada del Pontífice al país.
En tanto, un segundo sondeo, elaborado por el grupo Ipsos Mori para el periódico católico The Tablet, concluyó que sólo uno de cada cinco británicos planea seguir de cerca la visita papal. Ese porcentaje se redujo a uno en diez entre aquellos sin afiliaciones religiosas.
Hoy se informó, además, que la Iglesia Católica de Inglaterra debió reubicar cientos de entradas después que las diócesis de Glasgow, Birmingham y Londres no lograron vender los billetes que se les habían otorgado.
Al menos siete diócesis del país devolvieron cientos de entradas para la vigilia papal en Hyde Park, en el centro de la capital, como también para la ceremonia de beatificación del cardenal John Newman en Birmingham.
(Con información de La Tercera)
