Ya rige nuevo reglamento de transporte urbano. Montos van hasta una UIT. Norma contempla retiro de vehículos con 20 años y renovación del parque automotriz.
Luis Velásquez C.
Mientras habla pareciera que en la mente de Javier Baráybar se dibuja una ciudad desconocida: el Metropolitano circulando por Lima, flanqueado por vehículos de transporte público con profesionales uniformados y cobradores respetuosos de las normas. No más ruidos molestos ni atolladeros.
El gerente de Transporte Urbano del concejo limeño se esfuerza porque cale el real espíritu del Nuevo Reglamento de Transporte Urbano (NRTU), pero no deja de soñar y “ver” pasajeros subiendo y bajando de vehículos modernos impulsados a gas natural.
En este viaje imaginario de Baráybar no hay combis asesinas ni buses con 20 años de antigüedad. En su mente todo funciona bien.
“El espíritu de la ordenanza que crea el NRTU es la formalización del transporte con fines de renovación del parque automotor. Los transportistas se quejaban de que laboraban sin estabilidad jurídica y por ello no invertían en nuevas unidades, pues ahora tienen estabilidad y podrán ser concesionarios de rutas hasta por 10 años”.
Insiste en que “el verdadero valor del NRTU está en que permitirá a las empresas tener control sobre sus unidades, pues “ya no habrá vehículos afiliados que pagan por el uso de una ruta. Ahora pertenecerán a una empresa y las infracciones las pagarán el chofer, propietario y la empresa”.
Respecto a las multas por las infracciones al NRTU (son 48 en total), el funcionario dijo que en diez días se empezará la labor de fiscalización, a cargo de inspectores municipales y la Policía.
