Este es uno de los meses más difíciles para la actriz estadounidense Demi Moore, tras su sonado rompimiento con el actor Ashton Kutcher, pues ayer se supo que la estrella de Ghost ingresó el fin de semana a una clínica de rehabilitación para tratar sus problemas, al parecer aconsejada por su ex pareja Bruce Willis.
De acuerdo con la publicación Daily Mail, la estrella de cine ingresó a un clínica de Utah –al oeste de los Estados Unidos– en la cual también estuvieron internadas otras famosas como Lindsay Lohan, Eva Mendes y Mary-Kate Olsen.
La actriz de 49 años busca de esta manera ayuda médica luego de que fuera hospitalizada el 23 de enero al parecer por consumo de alcohol, drogas y trastornos alimenticios. Actualmente, se encuentra en completo aislamiento en un centro de rehabilitación de lujo por el que paga unos 1.200 euros por noche.
Moore está en completo aislamiento y tiene solo contacto con un pequeño círculo de personas. Por tal razón, no pudo celebrar el cumpleaños número 18 de su hija Tallulah, quien lo festejó al lado de su padre, el actor Bruce Willis, y la esposa de él, la ex modelo Emma Heming.
Semanas antes, Demi Moore, quien lucía sumamente delgada, comentó en una entrevista que guardaba una relación de “amor-odio” con su cuerpo. “La sensación de que mi cuerpo me engaña. Así era en el pasado cuando luchaba con mi peso y no podía comer lo que quería o no dejaba que mi cuerpo hiciera lo que quería”, expresó la actriz.
