El suboficial de la PNP, Luis Astuquillca, narró por primera vez cómo se produjo el ataque terrorista en la selva de Cusco, que acabó con la vida de los efectivos César Vilca y Landert Tamani.
En declaraciones a la Agencia Andina, Astuquillca consideró que fue su deber acudir a esta misión. “Salimos a defender a la patria”, acotó.
“Nos dijeron que al helicóptero lo habían derribado, que había heridos. Estábamos en el aeródromo de Kiteni, y los generales al mando hicieron una estrategia. Partimos el Ejército, los Sinchis, y nosotros como apoyo. Ya estaban todas las coordenadas”, explicó.
Al llegar a la zona de conflicto, Astuquillca Vásquez explicó que buscaban un lugar adecuado para bajar el helicóptero. “Primero descendió por una soga Tamani, luego yo y al final Vilca. No sabíamos lo que pasaba y notamos que estaban disparando al helicóptero”, agregó.
Astuquillca Vásquez narró que una vez en tierra no entendían por qué el helicóptero se había ido. “Nos mirábamos las caras, estábamos en la explanada terrorista. Nos quedamos echados y vimos que el helicóptero intentó bajar en tres ocasiones, y cuando lo hacía les disparaban, se veía clarito las llamas de los fusiles, cómo le daban a los helicópteros”, detalló.
Minutos más adelante, y siempre cuidándose ante un posible ataque, los tres efectivos llegaron hasta un risco donde decidieron pasar la noche. “Estábamos sanos, preparados por si alguien aparecía. Eso fue el jueves. El viernes en la mañana vimos que no se podía bajar por el acantilado, no conocíamos esa zona, y decidimos tomar altura por si el helicóptero venía”, manifestó.
Inmediatamente, comenzaron a escalar, no por el camino que habían bajado, sino en diagonal, agazapados con su mochila y fusil. “Teníamos una ración de combate para dos días. Tamani era hombre punta (adelante) y dijo que había un hueco, no se podía subir. Vilca estaba segundo y yo vanguardia (al último)”.
El ataque
En ese momento es que, al ser detectados por los terroristas, abrieron fuego contra los policías.
“Esos cobardes estaban escondidos en el bosque. Un francotirador disparó tres o cuatro veces, ni bien escuché el disparo me tiré al suelo. Tamani que estaba en la punta le cayó la bala. Vilca gritó porque también le habían disparado. Le hice un torniquete a Vilca y le paré la hemorragia. Repelí el ataque para que sepan que estábamos ahí, hubo un fuego cruzado”, narró el valeroso policía.
A pesar del ataque que recibían, Astuquilla comenzó a llamar a Tamani, a quien había perdido de vista. “Fui a verlo, mientras Vilca me cubría fui donde estaba, Vilca comenzó a disparar para cubrirme. Por eso que no bajaron, porque sabían que estábamos vivos. Cuando legué donde Tamani le tomé los signos vitales, pero ya estaba muerto”.