Una vida trunca. Tras siete días de su muerte familiares recuerdan a Stephany. Revelan que luego de terminar su carrera de Administración, la joven iba a ser empresaria como su padre. Según uno de sus compañeros de póker, tenía un gran talento para ese juego.
Cinthia Garreta.
“Siempre estoy feliz, me mato de risa con mis patas, soy muy cariñosa, me encanta salir con mis amigos, bailar, ir a la playa (voy a Asia, je,je). Adoro jugar fútbol, me gusta ir a tomar con mis amigos y divertirme”. Así con estas sencillas y expresivas frases, Stephany Tatiana Flores Ramírez (21) describía su forma de ser en la conocida red social Hi5.
Cinco días después de haber sido encontrado su cuerpo en un hotel miraflorino, sus familiares y conocidos la recuerdan hoy para La República casi con sus mismas palabras, solo que a su detallada descripción le agregan tres características que Stephany capaz obvió por humildad: inteligencia, solidaridad e inocencia. A continuación, un breve relato de la vida de esta jovencita –hija del conocido empresario y corredor de autos Ricardo Flores Chipoco–, cuyo asesinato ha generado, con toda lógica, una cadena de indignación a nivel mundial.
"La engreída de papá"
Stephany Tatiana Flores Ramírez nació el 22 de julio de 1988. Según revelaron sus tías por parte materna, la pequeña desde niña fue muy extrovertida, engreída y sobre todo muy pegada a su padre. “Ella estudió el nido en el colegio Las Casuarinas y su primaria y secundaria en el colegio de mujeres San Silvestre (en Miraflores). Desde niña fue muy extrovertida y risueña...siempre andaba con una sonrisa. Además le gustaban mucho las fiestas, bailar y estar junto a su padre. Y es que era la única mujercita de Ricardo”, cuenta Carmen Ruiz, tía de la joven.
Pero esas no eran sus únicas cualidades. Su hoy afligido padre, Ricardo Flores, mencionó que Stephany además era muy solidaria y justa: “Mi hija en el colegio defendía a sus amigas. Nosotros le enseñamos a ser muy bondadosa y cortés. Quizás en lo que fallamos es en darle demasiada libertad y no enseñarle la mala calle, por eso era muy confiada”, dijo, tras recalcar que Stephany siempre se comunicaba con él. “Prácticamente vivía pendiente de lo que hacía”.
Este último aspecto fue reafirmado por Martha Martina , compañera de estudios del corredor de autos, quien recordó que Ricardo Flores siempre recibía llamadas de su hija cuando se encontraba en reuniones sociales. “Era comprensible porque además era su compañera en sus competencias de carrera”, indicó.
Sin prepararse... a la universidad
Un aspecto que sus familiares resaltan mucho en la vida de la joven víctima es que era muy inteligente y deportista. De acuerdo con lo manifestado por su tía materna Patricia Squadrito, Stephany ingresó a la universidad sin necesidad de prepararse en una academia, pues postuló a dos universidades saliendo del colegio y “a la primera” la agarró en ambas.
“Ella se encontraba estudiando el quinto ciclo de Administración de Empresas en la Universidad de Lima. Era muy inteligente, no necesitó prepararse para ingresar a la universidad. Tenía planeado formar una empresa para seguir los pasos de su padre. También era muy deportista, le apasionaba jugar fútbol”, expresa doña Patricia.
Sus apenados familiares no pueden entender cómo es que Stephany la trágica madrugada del domingo 30 de mayo se retiró del casino Atlantic City con una persona que no conocía, ya que, a decir de ellos, la joven nunca salía con extraños.
“Me parece increíble las circunstancias en que ha muerto mi sobrina. No era de salir con gente desconocida. Siempre andaba con su grupo de amigas. Estoy segura de que habló con el holandés porque ella domina el inglés a la perfección”, acotó Bertha Rodríguez, familiar de Stephany.
Talentosa en el póker
Alan Zumaeta, un jugador profesional de póker y quien conoce a Stephany Flores Ramírez hace dos años a través de la práctica de dicho juego de mesa, reveló que ella era muy talentosa en los torneos y que además acostumbraba hacer apuestas con fuertes cantidades de dinero. “Podría decir que Stephany dominaba el juego, yo la conozco por torneos en los que coincidimos y casi siempre llegaba a la etapa final del juego. Además era muy conocida entre los jugadores porque era muy sociable”, agregó.
Juego y sociabilidad que llevaron a la joven estudiante a conocer e interactuar con su propio verdugo.
Habla el papá
Pedido. Al presentarse en un programa periodístico, el empresario Ricardo Flores, padre de Stephany, pidió a los padres de familia que cuiden a sus hijos y no acepten con facilidad “esta mala modernidad”.
Volver a lo antiguo. “Quiero que los padres cuiden a sus hijas. No podemos permitir que nuestras hijas sigan en fiestas mientras nosotros estamos durmiendo. Yo permití esto (...). Volvamos a lo antiguo”, expresó.
Una conducta generacional
El asesinato de Stephany Flores no solo ha conmocionado a la sociedad por las circunstancias en que se desarrolló el crimen, sino también ha despertado una serie de interrogantes relacionadas a la conducta de la víctima. ¿Por qué fue a un hotel con un hombre que recién conocía? ¿Es acaso usual este comportamiento en las jovencitas ?, son algunas de las preguntas que hoy se realizan los ciudadanos. Ante ellas, la psicóloga del Centro de Psicoterapia Psicoanalítica de Lima (CPPL) Carmen Valenzuela dijo que la conducta de la joven evidencia un comportamiento generacional.
”La conducta de Stephany es muy usual en los jóvenes de esta generación(...) Ahora estamos en un momento en el que reina el internet y las expresiones de conseguir todo rápido. La etapa de conocerse ya no es la misma. La juventud ahora está viviendo una época en la que todo lo que quieren tienen que conseguirlo rápido. Tienen el pensamiento de que si quieren algo, en este caso seguir con el chico, lo toman en ese mismo instante”, explicó.
Asimismo, el psiquiatra Martín Nizama indicó que hoy los jóvenes buscan llenar los vacíos que tienen con actividades placenteras como el juego. “Y pueden realizar lo que quieren por la libertad que le dan los padres”, acotó.
