Los pobladores de la comunidad de Soledad, provincia huancavelicana de Tayacaja, revivieron ayer el horror vivido en la década de los ochentas.
Uno de los principales dirigentes de esa comunidad, identificado como Antonio Espinal Camargo (43), fue secuestrado por un grupo de senderistas que pertenecerían a la columna armada de los Quispe Palomino y que operan en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (Vrae), para luego ultimarlo de cuatro balazos en la cabeza delante de su esposa e hijos, a quienes previamente golpearon.
Los pobladores que hallaron muerto en un descampado de Huachocolpa indicaron que presentaba tres impactos de bala en la cabeza y uno solo en el cuerpo.
El juez de paz que llegó al lugar dijo que lo ocurrido se asemejaba a los "juicios populares" que Sendero Luminoso (SL) realizó al inicio de su cobarde actuar.
Fuentes policiales informaron que las investigaciones correspondientes ya se iniciaron para dar con los responsables de tan cobarde asesinato.
Cabe señalar que Huachocolpa es un distrito de paso continuo de "mochileros" (pasantes de droga y armas) y de narcotraficantes.
RAZONES
El experto en temas de narcoterrorismo, Jaime Antezana, dijo que según las informaciones que él maneja, se trataría de un asesinato selectivo de Sendero Luminoso, el primero que ocurre desde hace muchos años en esa región, y dijo que la primera hipótesis sería un ajuste de cuentas puesto que Espinal Camargo era colaborador de las Fuerzas Armadas (FF.AA).
Hace un mes, huestes narcosenderistas realizaron dos acciones de hostigamiento, una de ellas precisamente en la base contrasubversiva de Huachocolpa. El otro ataque se registró en Corazonpata, distrito ayacuchano de Llochegua.