Tras la explosión de alegría vivida por el éxito del descenso del Curiosity a Marte, comienza el chequeo de todos los sistemas del explorador, que desde un primer momento empezará a enviar datos a diario desde el planeta rojo.
"Se tomarán las cosas con mucha paciencia porque hay que estar completamente seguro de que el entorno es adecuado y no hay riesgo para el rover. Tras el chequeo empezarán a tomarse los primeros datos", explicó por Felipe Gómez, uno de los científicos españoles participantes en el proyecto.
Gómez, que se encuentra en el Laboratorio de Propulsión de la Agencia Espacial Estadounidense en Pasadena (California, EEUU) donde permanecerá tres meses, calificó el aterrizaje del Curiosity de "muy emocionante" y "sorprendente" por la suavidad con que el rover se ha posado en el cráter Gale de Marte.
"El despliegue se ha cumplido paso a paso; ha sido un éxito rotundo", dijo el científico, del Centro español de Astrobiología (CAB).
El robot explorador Curiosity estudiará durante los próximos dos años si alguna vez hubo vida o podrá haberla en el planeta rojo.