Durante los meses de enero, febrero y marzo del 2012, el flujo de visitantes a la ciudadela de Machu Picchu será fluido y no presentará inconvenientes porque la temporada de lluvias será menos intensa que la del año 2010.
De acuerdo a la viceministra de Turismo, Claudia Cornejo, las operaciones turísticas se realizarán sin ningún problema puesto que ya empezaron con el monitoreo a partir de ahora para prevenir cualquier eventualidad.
Por ahora, se vienen llevando a cabo reuniones entre personal del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) y los operadores de trenes para estar al tanto de los eventos climáticos.
Por otro lado, el ministro de Comercio Exterior y Turismo, indicó que se vienen realizando coordinaciones para adoptar las medidas necesarias en casos de emergencia ya que “la naturaleza no es controlable” (Con información de Andina)
