Revista Domingo
Loading

Gastos excesivos

Publicidad en Essalud, lluvia de millones

DUPLA. El presidente Alan García inauguró la mayoría de obras que Essalud difundió en sus avisos publicitarios.
DUPLA. El presidente Alan García inauguró la mayoría de obras que Essalud difundió en sus avisos publicitarios.

 En los últimos cinco años de gobierno aprista,  Essalud gastó más de  32 millones de soles en difundir sus obras e inauguraciones.  En ese periodo el rubro de publicidad aumentó 52 veces, aun cuando el déficit en sus cuentas bordeaba los  647 millones de soles.

 

Las normas de austeridad que debieron regular la publicidad de Essalud fueron letra muerta durante el quinquenio aprista. En ese tiempo la inversión para difundir la imagen y las obras que ejecutó esa entidad se multiplicó –escandalosamente– por 52. Pasó de gastar 239 mil soles en el 2006 a más de 12 millones de soles en el 2010, todo un récord que no significó una mejora en la calidad de atención a los asegurados. En esos cinco años publicitar las obras que inauguraba el presidente Alan García les costó a los asegurados 32’587,036, una suma con la cual se hubiese podido construir en algún cono de la capital un establecimiento similar a la clínica geriátrica San Isidro Labrador, de Santa Anita.



El gasto en publicidad fue creciendo en forma progresiva desde que Fernando Barrios tomó las riendas de Essalud, en setiembre del 2006. Si bien ese año cerraron con 239,231 soles, para el 2007 la inversión publicitaria se cuadruplicó. Al año siguiente el gasto fue todo un salto con garrocha: superó los 5.2 millones de soles y de allí se mantuvo imparable hasta que se despidieron del gobierno, en julio del 2011. Todo esto queda demostrado en un informe de auditoría efectuado por la Contraloría General de la República a la Gerencia de Imagen Institucional de Essalud. (Ver cuadro).

Los mayores picos en el gasto publicitario se dieron justo cuando las cuentas de Essalud seguían un camino contrario.  Desde el 2008 hasta el 2010 esa entidad acumuló un déficit de 647 millones de soles debido al “festival de obras” que inició el gobierno aprista y a la exoneración de descuentos a las gratificaciones de junio y diciembre. Debido a ello, la gestión pasada gastó 205 millones de soles de sus reservas de contingencia.



Las obras físicas, dice el presidente ejecutivo de Essalud, Álvaro Vidal, fueron publicitadas en demasía y no contribuyeron a reducir la brecha de servicios que aún tiene esa entidad con los asegurados. Muchos de esos hospitales, explica, se inauguraron sin haber sido terminados y se publicitaron como obras completas cuando se trató de ampliaciones.



“Hubo un manejo mediático en todas estas obras”, concluye Vidal. En efecto, en los tres últimos años de gobierno aprista las construcciones y el equipamiento médico de los hospitales de Essalud venían acompañados de una agresiva campaña publicitaria. A pesar de que la ley que regula la publicidad estatal lo prohíbe, en la mayoría de avisos aparecían las fotografías del ex presidente ejecutivo de Essalud Fernando Barrios y del ex presidente Alan García. Esas campañas se exoneraban del proceso de selección y se justificaban bajo el argumento de “informar a los asegurados en el conocimiento de la nueva infraestructura, dotación de equipamiento y ampliación de oferta asistencial”.



Ese objetivo no se cumplió a criterio del parlamentario Víctor Andrés García Belaunde, quien ha presentado un proyecto para crear una comisión investigadora solo para actos irregulares en Essalud.   Junto al tema de la publicidad plantea también que se investigue la contratación de 11 mil personas durante los cinco años de gobierno aprista. “El gasto desmedido en publicidad demuestra el tipo de prioridades con que se manejaba Essalud”, concluye García Belaunde.



- Flor Huilca

Hay 1 Comentario
07 de noviembre de 2011 | 20 hrs
alfonso escribe:

Y por que sólo tienen cabeza para sugerir obras en Lima, como ese desliz al decir, cita textual:"con la cual se hubiese podido construir en algún cono de la capital un establecimiento similar a la clínica geriátrica San Isidro Labrador, de Santa Anita". Como si en Lima no más habría necesidades.

Enviar un comentario nuevo