Damasco. EFE.
Estados Unidos y la Unión Europea no están dispuestos a conceder más tiempo al régimen sirio de Bachar al Asad y dieron sus primeros pasos unilaterales en una ofensiva diplomática que llega en paralelo a nuevos bombardeos sobre la ciudad rebelde de Homs.
Ante el bloqueo de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU, Washington, Bruselas y Londres anunciaron diferentes medidas diplomáticas que refuerzan el aislamiento de Damasco ante una escalada de la violencia gubernamental en los últimos días.
EEUU ha argumentado "motivos de seguridad" para cerrar ayer su legación en Damasco. El pasado 20 de enero el gobierno norteamericano ya había advertido que cerraría su embajada si el gobierno de Bachar al Asad no tomaba medidas para garantizar la seguridad de su personal diplomático.
Mientras, la Unión Europea anunció que estudiará nuevas sanciones contra Damasco, que deberán adoptarse antes de la próxima reunión de ministros de Exteriores, prevista para el 27 de febrero, aunque por el momento mantiene a sus embajadores en la capital siria. También los países árabes, que en el conflicto sirio parecen ir de la mano con Occidente, mostraron su rechazo a la violencia en Siria, en boca del secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi.
La estrategia estadounidense y europea sigue por ahora las pautas que el Consejo Nacional Sirio (CNS), la mayor organización opositora en el exilio, trazó después de que Moscú y Pekín vetasen una resolución de condena contra Siria el pasado sábado en el Consejo de Seguridad.
Según dijo uno de los dirigentes del CNS, Ahmed Ramadán, los opositores plantearán la creación de un grupo de contacto a sus aliados para tomar medidas unilaterales.
En tanto. Moscú, el gran aliado estratégico con el que cuenta Al Asad hasta el momento, envía hoy a Damasco a su ministro de Asuntos Exteriores, Serguei Lávrov, quien deberá entrevistarse con el presidente sirio y clarificar sus propuestas para evitar que Siria acabe en una guerra civil cada vez más próxima.
A favor del régimen sirio juega la incapacidad de la oposición para ponerse de acuerdo, no solo en la desobediencia civil sino también en su estrategia militar.
Un grupo de militares desertores sirios anunció la formación del llamado Consejo Militar Revolucionario Supremo para Liberar Siria, que estará encabezado por el general de brigada Mustafa Ahmad al Sheij, el oficial de mayor rango que ha abandonado las filas del régimen.
Sin embargo, en el Ejército Libre Sirio (ELS), que hasta ahora organizaba las acciones armadas de los desertores, aseguran que Al Sheij no ha coordinado con ellos la formación del nuevo órgano, una nueva señal de divergencias entre los rebeldes.
BOMBARDEAN CIUDAD REBELDE
La violencia alcanzó su máxima expresión en el hostigamiento sobre las poblaciones donde los insurgentes tienen una mayor presencia armada, como Homs, que ayer volvió a ser objeto de intensos bombardeos. Según el grupo opositor Comisión General de la Revolución Siria, al menos 57 personas murieron en Homs, que ya fue duramente golpeada en la madrugada del sábado, horas antes de la reunión del Consejo de Seguridad.
Para el CNS, la destrucción de los barrios más proclives a la oposición responde a un plan urdido por el régimen para doblegar de forma militar a los principales focos de resistencia. La versión oficial del gobierno sirio es bastante distinta ya que acusa a "grupos armados terroristas" de atacar a civiles y miembros de las fuerzas de seguridad en Homs y bombardear algunos barrios.
