El atleta argelino Taoufik Makhloufi, recalificado para la final olímpica de 1.500 por los delegados técnicos, puso fin a la quinta jornada del atletismo en Londres 2012 con una victoria que sorprendió más todavía en contraste con la debacle de los grandes favoritos, los kenianos.
El keniano Asbel Kiprop, campeón mundial, que pretendía emular al presidente del Comité Organizador de Londres 2012, Sebastian Coe, revalidando su título olímpico, acabó duodécimo y último, y Kenia, que llegó a pensar en un triplete inédito en 104 años, no pasó del séptimo lugar que obtuvo Silas Kiplagat.
Hace 24 horas Makhloufi estaba fuera de la final de 1.500. El juez de carrera de la primera ronda de 800 decidió descalificarlo por entender que no había prestado su esfuerzo de buena fe, al abandonar su serie cuando sólo había recorrido cien metros.
La Federación Argelina alegó que Makhloufi se había retirado para no agravar sus molestias en una rodilla, en vísperas de la final de 1.500, y los delegados técnicos, a la vista del informe médico, decidieron readmitirlo. Ahora es campeón olímpico y con una superioridad insólita cuando se enfrentaba a atletas de tanto peso en la historia reciente.