Emprendedores. Pese a estar en prisión, 625 internos van en busca del sueño del negocio propio. Reclusos crearán sitio web para promocionar sus productos internacionalmente. Proyecto “Formando Pymes en las prisiones” agrupa a 625 internos.
Eduardo Salinas.
“Un interno puede perder la libertad, pero no su dignidad”. Es una frase que se repite en cada cárcel de nuestro país y el Establecimiento Penal de Lurigancho no es la excepción. La vida adentro es muy difícil y el problema de hacinamiento tiene pocas posibilidades de solución, pero hoy en día todos estos internos han podido ver una luz al final del túnel.
En la actualidad 625 reclusos luchan contra los vicios de las drogas, el alcohol y la violencia que existe en prisión, gracias a los trabajos que realizan desde enero en los talleres de cerámica, tejido, artesanía, carpintería, pintura al óleo, zapatería, entre otros, dentro del penal, como parte del proyecto “Formando Pymes dentro de las prisiones”.
Con la venta de estos productos a distintas ferias y galerías de la capital pueden hacer frente a las necesidades económicas que padecen tras las rejas. Pero, esto no queda ahí. El objetivo principal, según Edwin Velásquez, jefe del Área de Trabajo del Establecimiento Penitenciario Lurigancho, es la exportación al extranjero de los productos confeccionados en la cárcel.
“Desde hace varias semanas la institución está vendiendo productos a la embajada de Bélgica, además estamos recibiendo algunas propuestas de distintas instituciones internacionales”, dijo el funcionario.
Velásquez señaló que lo que se busca es exportar el trabajo de los internos y por ello estaban diseñando una página web para promocionar y vender sus productos.
Refirió que con este proyecto los internos tienen la oportunidad de reencontrarse con la sociedad y demostrar su talento y habilidades, que les permitirá obtener un puesto laboral cuando salgan de la cárcel.
Cerámica es todo un éxito
“Tenemos un pedido de 10 mil unidades de cerámica que nos pidió una empresa peruana que realiza exportaciones, queremos llegar al número de unidades que nos solicitan”, informó.
Por este motivo el jefe de los talleres se encuentra muy interesado en la producción de los 625 internos que laboran en los 20 talleres que existen en el penal de Lurigancho, sobre todo en los 105 reos que trabajan en el taller de cerámica, ya que este producto cobra interés entre las empresas.
Emprendedor con garra
En el taller de cerámica existen emprendedores que forjan su vida a partir del trabajo, como César Copa Tijutami, de 35 años, quien es procesado por el delito de rebelión tras ser detenido en la toma de la comisaría en Andahuaylas, el primero de enero del 2005, liderada por Antauro Humala.
“Soy periodista empírico y estuve en el Andahuaylazo porque cubría la noticia para Radio 1 de Tacna. Como yo hablo quechua y aimara, me inmiscuí dentro de la población y luego entre los reservistas, para recoger información privilegiada. Pero cuando los policías me detuvieron me confundieron con uno de los revoltosos”, dijo el procesado que ya se encuentra en prisión desde hace 7 años divididos en los penales de Piedras Gordas, Castro Castro y Lurigancho.
César aprendió el arte de cerámica en el penal Castro Castro y realiza sus acabados de bañado en pintura fría usando resina para el brillo del producto. Cada inca que fabrica lo vende a 150 soles. Semanalmente logra vender hasta dos figuras.
Otro joven y gran artista es Jaime Suderio (25) de La Victoria, quien es procesado por robo agravado. Dice que desde hace seis meses forma parte del mismo taller haciendo “Ekekos” que luego vende a 15 soles. “Aquí he aprendido un oficio y también he crecido como persona. Antes pensaba que después de la cárcel ya no había nada más, pero sin duda mi vida ha cambiado”.
Ganan hasta 350 soles al mes
Asimismo, el jefe de trabajo del penal de Lurigancho informó que el plan remunerativo que recibe la administración del penal es el 10% de la venta del producto y que con ese dinero se pagaban los servicios de limpieza del taller.
“Cada interno gana entre 280 y 350 soles por la venta de sus productos al mes. Aquí en el penal de Lurigancho el recluso tiene los servicios necesarios para vivir”.
Al mes los talleres de trabajo del penal recaudan entre 7 mil y 8 mil soles. Por tal motivo los internos estarían vendiendo en conjunto más de 63 mil soles y con la soñada exportación podría aumentar estas cifras hasta en un 40%. Manos a la obra.
Claves
Feria. En la quincena de setiembre se realizará una feria en Chorrillos, donde participarán los internos de los penales de la Región Lima para presentar sus productos. Será en Plaza Lima Sur.
Talleres. Los grupos de trabajo que más dinero recaudan en ventas son Tejido en Yute, Cerámica y Manualidades, que superan los mil soles al mes.
Oficio. La mayoría de internos aprendieron un oficio en los penales del país.
