Una investigación realizada por la Universidad de Pittsburg reveló que los menores de 12 a 17 años que tenían preferencia por canciones "subidas de tono" tenían el doble de posibilidades de iniciar su vida sexual en la adolescencia.
El estudio, que fue publicado en la revista American Journal of Preventive Medicine, señala que dichas canciones de alto contenido sexual en donde se resalta lo físico, el contacto y la sensualidad modifican los conceptos de la realidad de los menores, haciéndolos ver dichos actos como normales.
Asimismo, esta exposición a actos sexuales degradantes podría alterar sus conductas sexuales posteriores, siendo los niños de 10 a 13 años los más propensos a dichos cambios.
La muestra
700 adolescentes de 12 a 17 años fueron encuestados en dicho país, los mismos que tuvieron que hablar de sus preferencias musicales, así como su vida sexual y sus perspectivas a futuro.
