Los observadores de la ONU desplegados en Siria informaron hoy viernes de que al visitar la zona de Al Qubeir, escenario de la masacre que acabó con varias decenas de víctimas el miércoles, encontraron la población vacía y algunas casas dañadas por impactos de armas de gran calibre.
En un comunicado, la Misión de Supervisión de la ONU en Siria (UNSMIS) señaló que en el interior de varias viviendas había restos de sangre y que todavía se mantenían pequeños fuegos alrededor de las mismas.
"Las circunstancias que rodean este crimen no están todavía claras y el número de víctimas no se ha podido confirmar", indica la nota sobre esta masacre, de la que la oposición siria ha acusado a las fuerzas del régimen, que, por su parte, ha culpado a "grupos terroristas".
En la zona eran visibles las marcas de vehículos de combate BMP y algunas casas presentaban agujeros y demás signos de destrucción causados por el lanzamiento de cohetes desde los citados coches, de granadas y de una amplia gama de armamento pesado.(Con información de EFE).