Exclusivo. Pugna por cupos en construcción civil habrían matado a 4 este año (Parte I). Delincuencia aumenta en la provincia más golpeada por el terremoto del 2007. Diversos grupos se disputan las obras e imponen su ley.
Claudia Toro, enviada especial.
Las extorsiones, amedrentamientos y presiones a través de mafias y seudogremios de construcción civil se trasladaron esta vez a las obras del Plan de Reconstrucción de la provincia de Pisco, la zona más golpeada por el fatídico terremoto del 2007.
En los últimos 8 meses han muerto 4 vigilantes que pertenecían al mundo del hampa y que, casualmente, fungían de “chalecos” (guardaespaldas) para evitar que otros gremios se adjudiquen los cupos en las obras del lugar. Actualmente se ejecutan 13.
En Pisco, los “sindicatos” hacen de las suyas y hasta paralizan los trabajos si no se les concede, en algunos casos, hasta el 60% del personal. Para infundir respeto y que nadie se meta con su edificación contratan al más avezado del lugar y lo ponen de seguridad.
Un alto mando policial reveló que en estos casos de violencia también estarían vinculadas mafias del Callao, pues en las obras laboran obreros del primer puerto.
Amenazas en obras
El ingeniero Manuel Puicón, encargado de la rehabilitación de obras de agua potable y alcantarillado en el anillo vial central de Pisco, refiere que al inicio de esta labor, en enero, recibió constantes amenazas en las que se le exigía el pago de mil soles semanales por cuatro “chalecos”, quienes velarían por su seguridad.
Puicón señala que él nunca pagó dinero alguno, pero que a un colega suyo, encargado de los trabajos en el sector San Isidro, lo golpearon brutalmente por haberse negado. “Aterrado por su vida pidió que lo cambiaran”, cuenta.
La mayoría de ingenieros aseguran que casi todas las obras están controladas por estos seudogremios, que no solo exigen el pago de sus beneficios laborales como es debido, sino que además presionan para ser contratados y se enfrentan a otros “sindicatos”. En algunos casos llegaron a paralizar la construcción de 7 obras, como la construcción del emblemático colegio José de San Martín, en donde hasta la fecha no se culminan los trabajos.
El director Jorge Luis Quintanilla señala que esta edificación también tuvo problemas debido a las mafias. “Tuvimos que intervenir porque diferentes sindicatos venían a amenazarnos y amedrentaban a los constructores”, sostuvo. Por ello y para evitar estos conflictos y amenazas, los ingenieros optaron por contratar a estos “chalecos”. Pese a que solo se han efectuado 10 denuncias por extorsión, la Policía montó una operación y comprobó estos hechos.
“Chalecos” acribillados
Abel Anatolio Fuentes (44) “Abelito” era uno de los más ranqueados prontuariados de Pisco, con dos ingresos al penal de Chincha y uno en Ica. Querido en su barrio, en Santa Rosa, y odiado por muchos, fue asesinado el pasado 7 de febrero, de 5 balazos, cerca a su vivienda. Hasta ahora las autoridades no dan con los autores de su muerte, aunque uno de sus sobrinos refiere que habrían sido delincuentes del Callao pues eran “audaces y desconocidos”.
Fuentes era “chaleco” del sindicato de Hidalgo Torres Tavara, a cargo de la obra en la Av. Abraham Valdelomar. Antes que “Abelito”, el 12 de diciembre último, fue asesinado César Augusto García Ramos (34) “Paisita”, víctima de 14 balazos en San Clemente.
Se desataría más violencia
Fuentes policiales aseguran que el sindicato de García quería abarcar una obra en San Clemente, resguardada por otra banda de ex convictos. A diferencia de las dos muertes anteriores, en el asesinato de otro “chaleco” y sujeto del hampa, Abraham Reyes Ortiz (34), sí hay un culpable. La Policía ha sindicado como presunto responsable a Nelson Cruz Meza “Chucho” del “sindicato” de La Esperanza.
La reciente muerte de Rafael Víctor Fuentes Ochoa (33) “Lucero” desencadenaría una guerra. Sus familiares han jurado venganza contra el “chaleco” de Luis Morales de la empresa Comasur, apodado “El Águila”, quien habría cometido este crimen.
Continúa mañana
Claves
¿Sindicatos? Solo en Pisco existen 7 gremios de construcción, de los cuales 3 pertenecen a la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y 4 a la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP).
Deslindan. Damián Roca, dirigente de la CGTP en Paracas, señala que su gremio no tiene obreros que pertenezcan al mundo del hampa y que están muy fortalecidos.
