El Gobierno de Francia busca imponerle impuestos a la empresa por sus ingresos en publicidad; reguladores de la Unión Europea se encuentran atentos al supuesto plan de Sarkozy.
Los reguladores de la Unión Europea (UE) advirtieron que tendrían que estar atentos a cualquier plan francés de imponerle impuestos a Google por sus réditos publicitarios para encauzar ese dinero al golpeado ramo de la música.
Un informe enviado al Gobierno francés insinuó que los supuestos planes de imponerle una carga tributaria a Google Inc., el motor de búsqueda más usado del mundo, y a otros portales de Internet, podrían brindarle apoyo económico injusto a negocios en línea legales dedicados a la venta de libros, películas y, sobre todo, música.
El vocero de la UE, Jonathan Todd, dijo que la Comisión Europea "tendría que mirarlos bajo las reglas de ayuda estatal" para asegurarse que ese dinero recaudado por el Gobierno y entregado a compañías privadas no dañe la competencia justa entre empresas.
El encargado de Google para políticas en Francia, Olivier Esper, dijo que la compañía cree que un sobreimpuesto en la publicidad por Internet podría desalentar la innovación. También se opuso a las percepciones de que Google es demasiado poderoso en el mercado de anuncios en línea, diciendo que este tipo de publicidad sólo constituye el 10% de los anuncios en Francia.
Francia legisla descargas
La justicia francesa enjuiciará a partir del segundo trimestre a las personas que descarguen ilegalmente material de Internet, anunció el viernes el ministro de Cultura francés.
Primero serán enviadas advertencias a los infractores de la nueva ley diseñada contra la piratería digital.
Frederic Mitterrand indicó este viernes que existen problemas técnicos que deben ser solucionados antes de enviar las primeras advertencias.
El Ministerio de Cultura estima que unos 1,000 usuarios franceses de Internet podría ver sus servicios desconectados conforme a la ley aprobada el año pasado. Los piratas que ignoren las advertencias electrónicas y luego la carta certificada podrían quedar sin conexión con la Internet al menos por un año y enfrentarían multas de hasta 300.000 euros (435.000 dólares) e incluso penas carcelarias. (Con información de AP)
