Gerard Piqué ha notado que el rival de siempre, Real Madrid, se encuentra un tanto confiado por la diferencia de puntos que le llevan en la Liga. Por tal motivo, el zaguero les advirtió que el Barcelona "no está dispuesto a regalar la Liga".
"Queda mucha Liga, aún hay que jugar un partido en el Camp Nou y no será que nosotros no lo vamos a intentar. Van a ser otros quienes van a tener que ganarla y se les va a hacer muy larga", dijo Piqué.
El defensor considera que la prioridad, ahora, es pensar en ellos mismos y sumar de a tres en los partidos que restan para "meter presión" a los madridistas. Del mismo modo, aprovechó para pedirle a la afición que siga confiando en ellos, pues harán de todo para alcanzar a los merengues.
