El creador de Los Vengadores es un abuelo hiperactivo de 89 años. Hace poco, un periodista de la CNN le preguntó si había imaginado el éxito que tendría llevar al cine el cómic que él inventó hace casi cincuenta años. “¡Oh –respondió–, yo le hubiera podido decir a todos que esto iba a ser un hit!”. “Además –bromeó–, la película tiene un gran guión, un gran director, grandes actores y un cameo mío. ¿Cómo no podía ser grande?”. De hecho, hacia el final de Los Vengadores, aparece como uno de los sobrevivientes de la batalla planetaria y, entrevistado por la televisión, dice incrédulo: “¿Superhéroes en Nueva York? ¡Bah!”. Quién mejor que él para ironizar la existencia de seres extraordinarios que acuden al grito de auxilio de los hombres. Sus neuronas han dado vida a personajes tan entrañables como Spiderman, Hulk, Thor, Iron Man y los X-men, entre muchos otros. También fue a él a quien se le ocurrió juntar a los superhéroes de Marvel en una cruzada titánica en defensa de la Tierra: en inglés, The Avengers (1963), la historieta que inspiró la película que hoy bate récords de taquilla en todo el orbe.
Stanley Martin Lieber, como en realidad se llama, empezó llevándoles el café a los editores de Timely Publications, el primer nombre de la compañía Marvel. Tenía 17 años, acababa de terminar la secundaria y soñaba con escribir algún día a la manera de Robert Louis Stevenson, Arthur Conan Doyle o William Burroughs. Pronto le encargaron llenar los pomos de tinta de los dibujantes y borrar los bocetos de lápiz de las ilustraciones terminadas. Un día le pidieron que inventara una historia para el cómic de Capitán América. Él ubicó al personaje frustrando el ataque de un enemigo mundial. Era mayo de 1941. Como quería reservar su verdadero nombre para las novelas que, suponía, iba a escribir en el futuro, Stanley firmó su primer guion como Stan Lee. En los próximos meses ideó historias novedosas para otros personajes ajenos. Su carrera debió interrumpirse en 1942 cuando Stanley se enroló en el Ejército de Estados Unidos. Allí escribió eslóganes, manuales y guiones de videos de entrenamiento. La Segunda Guerra Mundial había estallado.
Ni bien cumplió su servicio militar, tres años después, Stanley volvió a sus labores en la Timely Publications. El dueño de la compañía, Martin Goodman, lo nombró editor general de los cómics. Ya era evidente su talento para sintonizar con el gusto popular a través de historias de terror, romance y vaqueros. El aficionado Rómulo Valenzuela, de la tienda Park Cómics, recuerda que eran tiempos en que los protagonistas de las historietas no tenían personalidades complejas, sino que eran ofrecidos como personas totalmente buenas o totalmente malas. Stan Lee era parte de esta simplificación, y eso le apenaba. Un día le dijo a su esposa, Joan Clayton Boocock, que si pronto no se sentía mejor en Marvel buscaría otro trabajo.
Una posibilidad era irse a DC Comics, el otro gran universo de superhéroes aparte de Marvel. Para más señas, el laboratorio de DC ha parido personajes como Superman, Batman, la Mujer Maravilla y Flash.
En 1960, DC Comics soltó al ruedo el primer colectivo de superhéroes, denominado la Liga de la Justicia.
Además de los ya mencionados, estaban Linterna Verde y Aquaman. Cuentan que un día, jugando golf, el dueño de DC, Malcolm Wheeler-Nicholson, le sugirió a Martin Goodman que la Marvel haga algo parecido.
Sí, era una época de cierta candidez empresarial. Goodman habló con Stan Lee y le encargó concebir a un grupo de superhéroes que haga frente comercial a la Liga de la Justicia. Era su oportunidad de crear algo que lo satisficiera.
En noviembre de 1961, Marvel presentó al mundo Los 4 Fantásticos, guionizado por Stan Lee y dibujado por el gran Jack Kirby. El cómic cuenta la historia de Reed Richards, Susan Storm, Johnny Storm y Ben Grimm, cuatro personas comunes y corrientes que adquieren habilidades especiales luego de exponerse a partículas de radiación cósmica durante el vuelo de un cohete. Así, se convierten en el Señor Fantástico, la Mujer Invisible, la Antorcha Humana y La Mole, respectivamente. La tira es un éxito rotundo debido en parte a que opera con situaciones cotidianas de la sociedad estadounidense.
Pero es con la invención del Increíble Hulk (mayo de 1962) y Spiderman (agosto del mismo año) que Stan Lee se convirtió en una verdadera celebridad. Las ventas de historias cortas y libros con aventuras de estos dos personajes se multiplicaron en todo el orbe. La razón: estos superhéroes, a diferencia de los anteriores, mostraban un lado débil o defectuoso que los humanizaba y los acercaba a los lectores. Bruce Banner, el científico que se convierte en Hulk probando una bomba, sentía miedo con frecuencia, estaba enamorado de la hija de un coronel y tenía un carácter de perro. Peter Parker, por su lado, era un tímido estudiante de instituto que pasaba penurias económicas cuando le mordió una araña y se convirtió en el hombre que saltaba por los rascacielos de New York.
A sus criaturas posteriores Stan Lee las dotó, incluso, de un mayor realismo: Thor (1962) era un furibundo anticomunista (como buena parte de los norteamericanos) y Iron Man (1963) coqueteaba con las chicas siempre. En Los Vengadores (1963), la tira que juntó a las estrellas de Marvel, los personajes solían tener no pocas discordias internas. De hecho, Hulk renunció al grupo en el segundo número de la historieta. Nada más parecido a la realidad. El estereotipo del superhéroe perfecto y plano quedó en la prehistoria del cómic.
A fines de los setenta, Stanley dejó de escribir guiones en Marvel y se convirtió en promotor de los personajes de la casa en Hollywood. Consiguió que llevaran al cine a Spiderman, Hulk, Thor, X-men, entre varios otros. También logró que se hagan series animadas para televisión que recorrieron todo el mundo. Su propia voz aparece como narrador en la versión televisada de Hulk y Silver Surfer. El 2000, DC Comics le permitió reinventar a Superman y a Batman. El 2001 fundó su propia empresa de entretenimiento (POW!). Y hace poco creó el personaje para adultos Stripperella, inspirado en Pamela Anderson. Ya lo dijimos: el padre de Los Vengadores es un abuelo hiperactivo. (GH)
CIFRAS
1,3 miles de millones de dólares es el dinero recaudado en todo el mundo por la película Los Vengadores.
1 millón de dólares anuales ganaba Stan Lee en 2002 como director ejecutivo de Marvel. Hoy tendría un sueldo vitalicio.
LA FIEBRE DE LA PELÍCULA
Pionera. Es la primera vez que se lleva al cine una aventura conjunta de los superhéroes de Marvel (Hulk, Capitán América, Thor, Iron Man, Ojo de Halcón y Viuda Negra). Disney, la actual dueña de esta casa de cómics, le ganó la partida a la Liga de la Justicia de DC Comics.
Marketing. Según Carlos Crisóstomo, del taller Doble C Studios, la principal razón del éxito de la película es la expectativa generada en los fans a partir de anticipos o “cameos” en filmes como Hulk y Iron Man. En algunos de estos fragmentos aparecía el personaje Nick Fury.
Reparto. Los Vengadores (2012) fue producida por Kevin Feige, dirigida por Joss Whedon y guionizada por el mismo Whedon y Zak Penn en base a los cómics de Stan Lee y Jack Kirby. Actuaron en ella Robert Downey Jr., Chris Evans, Mark Ruffalo y Scarlett Johansson, entre otros.