María Sharapova se arrodilla, otra vez sobre la arcilla de Francia en la que había caído antes, pero en esta ocasión las lágrimas que brotan de sus ojos son de felicidad. Después de 4 años, la reina regresa a su trono cuando todos creían que su carrera estaba en el ocaso. La rusa venció ayer a la italiana Sara Errani en dos sets (6-3, 6-2) y consiguió ganar el Roland Garros, segundo ‘Grand Slam’ de la temporada.
La competencia disputada en París le sirvió a la rusa no solo para recuperar el número uno del tenis mundial sino que se convirtió en la tercera tenista rusa en ganar un Roland Garros (antes lo habían logrado Anastasia Myskina en el 2004 y Svetlana Kuznetsova en el 2009).
Además consiguió completar el Grand Slam formado por los cuatro grandes torneos del circuito tenístico (Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon, Abierto de Estados Unidos).
Sara Errani, de 1.64 cm, era la sorpresa del torneo al conseguir colarse en la final de esta edición de Roland Garros tras derrotar a jugadoras consagradas como Kuznetsova y a Stosur, pero no le alcanzó para concretar su hazaña y fue derrotada en 89 minutos. Errani comenzó mal el partido e iba cayendo 4-0 y después mejoró pero igual no le alcanzó.
“Es surrealista. El mejor momento de mi carrera. Nunca pensé que lo lograría. Ha sido un viaje largo. Pero aún me quedan muchas cosas por conseguir. Creo en mi juego”, sostuvo la ‘Reina’ María Sharapova, después de celebrar en grande en París. ¡Ave María!, el título ya es tuyo.
RAQUETAZOS
Antes de este Roland Garros, Sharapova solo había logrado llegar a las semifinales (2007 y 2011).
El bielorruso Max Mirnyi y el canadiense Daniel Néstor vencieron 6-4, 6-4 a los hermanos Bob y Mike Bryan y campeonaron en dobles.
