Dos personas sobrevivieron al terremoto que azotó a Filipinas, luego de permanecer cuatro días sepultados por una montaña de escombros, informó la agencia EFE.
El último lunes (6 de febrero), se registró un movimiento telúrico de 6.7 grados en la escala de Richter en esa región, dejando como saldo más de 60 muertos y decenas desaparecidos.
Según Benito Ramos, director del centro Nacional de Prevención de Desastres, los dos rescatados estaban atrapados bajo los cascotes de su vivienda en el municipio de Guihulngan, en la provincia de Negros Oriental. De inmediato, fueron traslados por helicóptero al hospital de la ciudad de Dumaguete.
Hasta el momento, los equipos de rescate han encontrado 39 cadáveres, pero el Ejército y el alcalde del pueblo de Guihulngan han dado por muertas a otras 26 personas sepultadas por un alud.
"Hemos podido reiniciar las labores de búsqueda después de parar ayer por el riesgo de desprendimientos causado por la lluvia. No perdemos la esperanza de encontrar a más personas con vida", declaró Ramos.
