Carlos Helfer Bejarano
Tacna
Ocho días preso en Seguridad del Estado fueron suficientes para que el ciudadano Nicolás Pizarro Mondaca, de 19 años, acusado del presunto delito de espionaje en el cuartel Gregorio Albarracín, una vez en libertad pida perdón por su acción.
“Pido perdón si los he ofendido en algo. No me conocen mucho y se han hecho una imagen de mí conforme a lo que han visto en las noticias. Les pido perdón si se han visto ofendidos, o han creído cosas que no son, que ahora gracias a Dios se están aclarando”, reflexionó, luego de la última diligencia que realizó el Ministerio Público.
Precisamente en el cuartel Gregorio Albarracín y el Círculo Deportivo que se ubica a inmediaciones, se realizó ayer la última diligencia con la reconstrucción de los hechos. Pizarro detalló a las autoridades los lugares donde tomó las fotografías y en qué circunstancias, la mayoría de ellas como un recuerdo de su viaje.
“No pensé que iba a suceder esto, no lo planeé, pero así salen estas cosas fortuitas”, precisó.
El ciudadano chileno evitó referirse a las investigaciones que realiza el Ministerio Público y a las acusaciones que formuló su madre en contra del cónsul general de Chile en Tacna, Patricio Latapiat, por un presunto pedido de dinero que solicitó para contratar un abogado.
Sin restricciones
Rolando Prado, abogado peruano de Pizarro, informó que el Ministerio Público dispuso su libertad sin ningún tipo de restricción a las 00:15 horas de ayer, con lo que en el momento que lo desee podrá retornar a su país.
Sin embargo, se confirmó que el joven chileno firmó una notificación de compromiso para volver al Perú cuando las investigaciones, de continuar adelante, así lo requieran.
Prado sostuvo que al momento de su ingreso al recinto deportivo militar, no se le advirtió sobre la prohibición de tomar fotografías, situación que a su parecer es una negligencia por parte del Ejército.
CLAVE
El cónsul general de Chile en Tacna, Patricio Latapiat, desmintió las acusaciones que formuló en su contra Viviana Mondaca, quien sostenía que el diplomático le solicitó 600 dólares para pagar a la abogada Yolanda Gómez, anterior representante legal de su hijo.