Carlos Herrera.
Arequipa.
El panorama es desolador. Los embravecidos ríos Chili y Socabaya, que surcan la ciudad de Arequipa, arrasaron con cultivos asentados en sus riberas. Los sembríos fueron cubiertos por un manto de lodo y piedras.
En los distritos de Socabaya, Hunter, Sachaca, Tiabaya y Uchumayo, los agricultores tienen la preocupación y la pena encarnada en sus rostros. Lo perdieron todo. El futuro es fantasmal, como los nubarrones que hoy dominan el cielo mistiano.
Ambos ríos que se unen a la altura del puente Congata, trasladaron casi 350 metros cúbicos de agua. Esa inmensidad de agua casi borra del mapa la zona agrícola de El Huayco.
Uno de los damnificados es Miguel Pérez, un agricultor que extendió su chacra en el cauce seco. Jamás pensó que el río iba a llegar ahí a recuperar lo suyo: el agua había trazado su recorrido en el lado opuesto. Sin embargo, la tarde del miércoles el río se tendió en dos ramales, uno de ellos en las tres hectáreas de Miguel.
Situación similar vive Luis Prado, agricultor de La Jara, en el puente Congata. Todo está cubierto de lodo. "No sé si algo se pueda rescatar. Si el río vuelve a ingresar, no solo se llevará los sembríos, hará lo mismo con la carretera de ingreso a Cerro Verde y quizás el mismo puente. El miércoles ya hubo un desborde".
Según los reportes entregados por la Gerencia Regional de Agricultura, se estima que solo en la provincia de Arequipa, el Chili barrió 7 mil hectáreas de cultivo. Los distritos más afectados son Vítor, Tiabaya, Uchumayo, entre otros, en este último el 99% de sembríos de 550 agricultores se inundó.
"Protegeremos lo poco que queda de cultivos, colocando rocas en los cauces. Para eso necesitamos maquinaria que no la tenemos", indica el alcalde encargado de Uchumayo, Hardin Abril.
El Senamhi informa que las lluvias persistirán hasta abril. Sebastián Zúñiga, encargado de esta oficina, indicó que se deben tomar medidas.
Pérdida de un hijo
Pero la tragedia causada por los ríos no termina allí. Recorrimos las riberas del río Socabaya, que ahora tiene un caudal indefenso, de apenas 11 m3/s (ayer descargó 190 m3/s), y encontramos al padre y hermanos de Walter Guevara Quispe, chofer del cargador frontal que las aguas del Socabaya se llevaron la tarde del miércoles.
"No sabemos qué hacer, ya hemos buscado por la margen del río y no hay nada. Les pedimos a las autoridades que nos ayuden y no quieren hacerlo. La Policía nos ha pedido que enviemos un documento haciendo la solicitud", cuenta Rosendo Guevara, padre del operador de maquinaria desaparecido.
Su hermana Marisol sostiene que los dueños de la cantera "Roque", donde trabajaba Walter, se han preocupado más en retirar la maquinaria del río que en buscar el cuerpo de su hermano. "Queremos encontrarlo, para sepultarlo. Pero necesitamos ayuda", indicó Marisol, con lágrimas en los ojos.
Este fue el panorama que dejó las últimas lluvias, las cuales seguirán en adelante.
Agua potable restablecida
El servicio de agua potable en Arequipa volvió a restablecerse ayer al mediodía, después del corte intempestivo del miércoles por daños en la Planta de La Tomilla. En la víspera, en esta planta cayó un huaico que obligó a paralizar las operaciones.
El problema se resarció en la madrugada. Empero, varios sectores en Cerro Colorado y Yanahuara carecen del suministro por la rotura de una tubería matriz en la Av. Ejército.
Hasta el cierre de esta edición trabajaban en la reparación. El peligro del corte no está despejado por la turbiedad del río que alcanzó 500 unidades cuando lo normal es diez. Se ha duplicado el uso de insumos para el tratamiento del líquido.