Cynthia Campos/
–Señora, agarre el dedo de su hijo...
La señora de limpieza, escoba en mano, le puso la uñita mutilada frente a la cara.
–Ah, entonces, si no lo quiere lo tiro a la basura...
Marina Guerra, madre del pequeño Johnny Sauñi, de apenas seis meses, dice no recordar más. La mente se le puso en blanco. Había acudido hasta el Hospital II de Essalud de Huánuco para atender a su bebé por un cuadro de neumonía y, sin explicación, veía el dedo mutilado de su bebé, que lloraba con la manito ensangrentada.
Ahora, desde la puerta de Emergencias del Hospital Almenara, en Lima, Marina se indigna y denuncia los malos tratos que reciben los pacientes de ese hospital huanuqueño. Su caso es solo una muestra. El lunes 30 de abril, Marina acudió con su bebé a ese hospital. Le dijeron que el niño debía ser hospitalizado, pero que antes acudiera a Rayos X para que le saquen unas placas.
Preocupada, se dispuso a hacer cola en la puerta de esa sala y notó que los pacientes tenían varios minutos a la espera de un turno, a pesar de que el técnico de radiografías, Hugo Rojas Huertas, no estaba atendiendo a nadie, cuenta Marina.
Entonces –recuerda– se pegó más a la puerta para cuidar su cola. Rojas seguía discutiendo con una señora, hasta que el técnico, iracundo, le tiró la puerta de la sala de Rayos X, que atrapó el pequeño dedo anular del bebé.
El hecho evidencia una vez más la falta de capacitación del personal administrativo y de salud para la atención al público. Marina no había reparado en que le habían mutilado el dedo a su pequeño.
Una enfermera le dijo que solo era un rasguño y que ella estaba llorando más que el bebé.
Sin atención
En eso estaba, intentando que algún traumatólogo –inexistente en el hospital– atendiera a su hijo, cuando la señora de limpieza hizo el hallazgo que la dejó en shock.
El lamentable hecho ocurrió a las 10 de la mañana, sin embargo el pequeño entró a cirugía a las 4:00 pm, donde le cosieron el dedo. Había perdido el anular a la altura de la uña. En el colmo del descuido, le pusieron medicamentos y querían aplicarle anestesia general, sin haber consultado con el pediatra por su delicado estado a causa de la neumonía. El primer pediatra ya se había ido, el segundo le dijo que no lo involucraran en sus negligencias y el tercero, finalmente, se encargó del caso.
El bebé se recupera ahora en el Almenara, adonde fue trasladado ayer luego de que su madre se quejara en los medios de este indignante atropello.
Quejas durante el 2012
El caso fue seguido por la Defensoría del Pueblo de Huánuco. El representante de la entidad en esa región, Pier Paolo Marzo, advirtió que el Hospital II de Essalud ha registrado en lo que va del año seis denuncias por maltrato a pacientes y presuntas negligencias. En el 2011 fueron ocho los casos, incluso por demora en las atenciones.
Marina ha interpuesto por las lesiones que sufrió su pequeño una denuncia penal que ya está en la Primera Fiscalía Penal de Huánuco.
Mientras ella y su esposo, el señor Johnny Sauñi, y la segunda de sus cuatro hijos pasan la noche en la residencia del hospital, donde se alojan, el bebé ya se encuentra estable y el lunes será operado por una junta de médicos para moldear lo que quedó de su dedito. Este no ha perdido funcionalidad, pero quedará como una muestra de lo que nunca debe volver a pasar en un hospital.
claves
De acuerdo a lo explicado por los especialistas del Almenara, el bebé será sometido a una cura quirúrgica con las técnicas pertinentes de conservación de tejidos vitalizados, siendo el pronóstico inicial de no pérdida funcional.
Autoridades de Essalud indicaron a la madre que Hugo Rojas Huertas, autor del portazo que mutiló el dedo del bebé, recibiría las sanciones del caso.