María Eugenia Salas-José Víctor Salcedo
La suerte del Gasoducto Sur Andino (GSA) todavía no está echada. Tras la intención del gobierno de promover un ducto por la costa, la batalla definitiva debe librarse en el Congreso. Este poder del Estado tendrá la última palabra para inclinarse por una de las dos propuestas. El gasoducto andino tiene leyes que avalan su ejecución. Fue declarado de necesidad pública para llevar el desarrollo a Arequipa, Puno, Cusco, Moquegua e incluso Tacna.
Según el ex secretario técnico de Descentralización y actual asesor de los gobiernos regionales, Manuel Dammert Ego Aguirre, el Ejecutivo tendrá que presentar su proyecto de ducto de etano ante el Congreso. Y las autoridades del sur alistan el suyo para plantearlo en el Legislativo.
Dammert remarcó que la llegada del gas natural por la ruta de la sierra es un proyecto industrialista. Eso significa impulsar nuevas industrias con este combustible o cambiar la matriz energética de las actuales para reducir costos de producción. También inclusivo porque se masificará en el consumo domiciliario, vehicular, etc.
Sin embargo, Dammert afirma que desde el mensaje presidencial del 28 de julio, se pretende imponer una propuesta improvisada, ilegal, pro monopólica y centralista. Con el ducto de etano solo se abastecerá a la industria petroquímica, más no a los sectores.
QUÉ SE DEBE ACLARAR
El asesor reconoció que la reunión sostenida el último jueves con el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, y los presidentes regionales del sur, fue importante, pero dejó varias interrogantes en el aire que serán absueltas en los siguientes días por Merino. Estas son:
1) ¿El etano-ducto por la costa de Pisco a Ilo, paralelo al Gasoducto Sur Andino, no es opuesto a las leyes vigentes 29129, 29690 y 29187 que declaran de interés nacional y necesidad pública el gasoducto andino por el sur y la petroquímica?
2) ¿El etano-ducto reduce la rentabilidad del gasoducto andino y su poliducto, que ya no podrá abastecer al complejo petroquímico? ¿Es posible construir el complejo petroquímico de etano que manda la ley con varias plantas separadas?
3) ¿El bloqueo del GSA impedirá llevar volúmenes significativos de gas natural a cada una de las regiones para usarlo en redes domiciliarias, transporte e industrias? ¿Se establecerá como uso permanente el gasoducto virtual, que incluso tendrá un mayor precio?
4) ¿Es posible que los gobiernos regionales y municipalidades aporten recursos del canon para ser socios activos de Petroperú en el proyecto del gasoducto y petroquímica?
5) ¿Cuáles son los fundamentos asociados al plan nacional de energía y a forjar la matriz energética nacional que sustituye el GSA y petroquímica?
6) ¿Cuáles son los compromisos, costos estimados, tratativas y razones de las variaciones en las negociaciones con Kuntur y en el consorcio suscrito entre Petroperú y Brasskeen?
PROYECTO CONOCIDO
No es la primera vez que se pone en debate la discusión de un ducto por la costa. En la década anterior Suez Energy planteaba que el ramal que traería el gas al sur debía ir de Pisco a Ilo. Sin embargo, fue duramente cuestionado porque existía el temor que el verdadero destino del gas sea Chile y no atender la demanda de gas natural en las regiones del sur del país.