Proyecto de ley. Propondrá al Congreso detener nuevas autorizaciones. Primer ministro señala que suspensión será hasta que no se evalúe a universidades existentes. También se revisarán los llamados “estudios a distancia”.
Luis Velásquez C.
Al menos treinta entidades que aspiran a convertirse en universidades, no verían concretados sus planes en lo que queda de este Gobierno. ¿Por qué razón? El Consejo de Ministros acordó ayer elaborar un proyecto de ley que propone suspender la creación de nuevas casas superiores de estudio.
¿Hasta cuándo? Hasta que no se evalúen y acrediten las universidades ya existentes. El anuncio lo hizo el premier, Javier Velásquez Quesquén, quien dijo que el proyecto fue aprobado ayer y será derivado al Ministerio de Educación para las precisiones que correspondan. “Luego será enviado al Congreso para su debate”.
Como se sabe, las dos últimas semanas fueron de constantes críticas a las autoridades judiciales y del Gobierno, por el irregular funcionamiento de algunas instituciones superiores de estudio, como la Universidad Alas Peruanas.
Evaluación y acreditación
Ahora bien, la labor de verificación del funcionamiento de las universidades, según refirió el primer ministro, será realizada por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación Superior Universitaria (CONEAU).
No obstante, el CONEAU, por mandato de la Ley Nº 28740, solo puede evaluar, con fines de acreditación, a las facultades de Educación y Ciencias de la Salud de las universidades públicas y privadas del país. ¿Y las demás?, probablemente el proyecto de ley subsane este inconveniente.
Velásquez explicó que la iniciativa plantea también que las actuales universidades estén sujetas a un periodo de acreditación permanente que podría durar entre cinco, ocho o 10 años. Asimismo, el proyecto propone revisar el tema de los estudios a distancia que ofrecen algunas universidades, con el propósito de evaluar la calidad educativa de dichos estudios.
El jefe del gabinete ministerial informó, asimismo, que existen 98 universidades (en 1985 había apenas 45), y en trámite hay 30 centros superiores de estudio. Y de este universo, solo 70 figuran en los registros de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR). Las otras 28 funcionan con autorizaciones otorgadas por la Consejo Nacional para la Autorización del Funcionamiento de Universidades (CONAFU).
Ni públicas ni privadas
Respecto al tema, el presidente de la ANR, Iván Rodríguez Chávez, saludó la propuesta del Ejecutivo, pero propuso que en el proyecto se precise que la suspensión de autorizaciones no solo sea para universidades privadas sino también para las públicas.
Asimismo recomendó que la evaluación de las universidades sea realizada por entidades con experiencia y con profesionales capaces –nacionales o extranjeros–, “pues este proceso debe ser integral, muy riguroso y de alta calidad”.
Igualmente opinó que el proceso de evaluación de las universidades públicas y privadas debe durar al menos un año.
Claves
CIFRAS. De las 70 universidades que figuran en los registros de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR), 28 son nacionales y 42 son privadas.
SIN FUTURO. Según la congresista Hilda Guevara, al menos un 35% de universitarios estudian carreras que no tienen muchas posibilidades laborales.
MUCHOS. Según un estudio del Minedu, hay alrededor de 50 mil alumnos de Derecho en el país.
Carreras sin mercado laboral
Otro de los argumentos presentados por Javier Velásquez Quesquén para justificar el proyecto de ley, es que en la actualidad la oferta educativa de muchas universidades no está en consonancia con la realidad y las necesidades del mercado laboral.
También dijo que con el citado proyecto no se busca detener definitivamente la creación de nuevas universidades, sino evaluar las actuales, promover un mecanismo de acreditación y también fijar metas, especialmente en las universidades públicas.
Las 28 universidades que funcionan bajo supervisión del CONAFU cuentan con autorizaciones temporales que luego, al cumplir una serie de exigencias y evaluaciones, pasan recién a tener la autorización de la ANR, señaló Iván Rodríguez.
