Roberto Ochoa B.
Las lluvias que esta semana afectaron la ciudad de Trujillo no solo colapsaron calles y casonas del centro histórico, sino que también provocaron el cierre indefinido del circuito turístico de la ciudadela de Chan-Chan.
Sin embargo, en los vecinos circuitos de la Huaca de la Luna y de la Huaca El Brujo, en Chicama, la lluvia no pudo interrumpir las actividades turísticas.
La lluvia empezó a las 11 de la noche del miércoles y continuó hasta las 6 de la tarde del día siguiente. Pero no fue un impedimento para recibir la visita de 865 visitantes, de los cuales 533 eran turistas procedentes de un crucero anclado en las costas liberteñas.
"Nosotros hemos atendido todo el día, bajo la lluvia, y creo que es la primera vez que veo turistas con paraguas e impermeables paseando por las instalaciones de la Huaca de la Luna", comentó el director Ricardo Morales Gamarra.
"Todas nuestras instalaciones cuentan con un complejo sistema de drenaje amparado en gravilla enterrada que luego de las lluvias será recuperada", añadió el destacado profesor de la Universidad de Trujillo.
"Solo el miércoles llovió 12 milímetros, con un acumulado en lo que va del año de 17 milímetros, la temperatura promedio fue de 22 grados centígrados y la humedad de 86 por ciento, con vientos de 2 kilómetros por hora", certificó Morales mientras revisaba la nueva estación meteorológica donada por la World Monuments Fund.
Con o sin lluvia, las instalaciones de la Huaca de la Luna y su vecino museo de sitio están abiertos a los visitantes desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde.
El museo cuenta con modernas instalaciones donde se exhiben finas piezas de orfebrería halladas durante las excavaciones arqueológicas, así como huacos-retrato y otras piezas de cerámica. Llama la atención, también, las maquetas con ceremonias cotidianas.
La ruta continúa por las terrazas y pisos de la monumental Huaca de la Luna, célebres por sus frisos en altorrelieve y el "Muro del Tema Complejo" que sigue sorprendiendo a los turistas que visitan el monumento que simboliza el esplendor de la Cultura Moche.
Al terminar el circuito, los visitantes pueden adquirir souvenirs, libros y otros recuerdos, así como las piezas de artesanía inspiradas en las halladas en la Huaca y confeccionadas por la asociación de artesanos que viven en los alrededores del monumento.❧
