El cuerpo del soldado Segundo Marcelino Huamaní Quispe -de tan solo diecisiete años de edad-, quien fuera declarado desaparecido por el Ejército en el 2004, fue enterrado por miembros de Sendero Luminoso, según información consignada en el diario del jefe terrorista Víctor Quispe Palomino, 'camarada José'.
En dicho documento se relatan detalles de cómo fue encontrado el cuerpo del soldado, quien pertenecía al Batallón de Infantería No. 116 del Comando Especial del VRAE.
De acuerdo con informaciones que se tenía, Huamaní Quispe habría muerto ahogado al caer al río Vizcatán, pero las circunstancias no han sido esclarecidas, pues se dieron hasta tres versiones de los hechos.
En el diario de 'José' se consigna como fecha del suceso el domingo 4 de octubre del 2009. Además, se incluye una fotografía del cuerpo del soldado donde se aprecia el estado de putrefacción en que fue encontrado. Hemos decidido no publicar esa imagen.
Según las notas de los senderistas, es falso que los miembros del Ejército se hayan preocupado por buscar el cuerpo de Huamaní Quispe.
"El soldado, durante 10 días estaba varado en la orilla del río Mantaro, primero en el paraje de Pampa Aurora; después, el río aumentó de caudal y fue arrastrado hasta el paraje de Chivani, por cierto bajo control y vigilancia de las fuerzas guerrilleras", señala el documento de los terroristas.
En el documento se agrega que, en dichas circunstancias, los senderistas optaron por trasladar el cuerpo a "un lugar adecuado y seguro para darle cristiana sepultura".
INFORMARÍAN A PADRES
En el diario de 'José' se dice también que los senderistas informarían de esos hechos a los familiares del desaparecido soldado con el objetivo de entregarles el cuerpo.
"Seremos muy serviciales hasta donde alcancen nuestras posibilidades para aminorar su dolor y dificultades, que son tediosas e ingentes en esta zona", afirman al final del reporte de este hecho.
Esta versión del documento senderista corrobora la información difundida por La República el año pasado en base a una nota de inteligencia de la Policía Nacional.
En octubre del 2011, cuando tuvieron información de Inteligencia, los padres del soldado, Valeriano Huamaní y Valentina Tito, pidieron al Ejército -y al ministro de Defensa, Daniel Mora- que adoptaran las medidas para recuperar el cadáver de su hijo.
