Tras el humillante debut en la Copa Libertadores 2012, Alianza Lima comenzó a sufrir sus primeras consecuencias. Ayer por la tarde, el gerente deportivo del club íntimo, Carlos Carpio, renunció a su cargo tras ser acusado de no haber estado al tanto de las suspensiones internacionales de Jesús Rabanal (contra Vasco da Gama) y de Edgar Villamarín (contra los Jaguares de Chiapas). Se debe señalar que por este acto de negligencia, el DT José Soto tuvo que replantear su sistema táctico para jugar ante el Libertad, pues en la semana previa a este partido practicó con estos jugadores.
Todas las miradas apuntaron a Carpio, quien al no soportar las críticas de los directivos íntimos prefirió ponerle fin a 15 años laborales con el club de La Victoria. En los próximos días oficializará su renuncia.
Le pagaron al Poeta
En tanto, la directiva del club victoriano cumplió con pagar la deuda atrasada por concepto de haberes al ‘Poeta de la zurda’ César Cueto, quien recibió un cheque de manos de Guillermo Alarcón.
“Mi intención no fue perjudicar al club, yo solo reclamé lo que me debían. Yo quiero seguir trabajando en Alianza”, sostuvo el ex jugador de la selección peruana, América de Cali y Atlético Nacional.