Aventura en Ica

Ruta de los oasis

Paisajes. El oasis de Huacachina visto desde el interior de un tubular.
Paisajes. El oasis de Huacachina visto desde el interior de un tubular.
Atraviese las dunas de Huacachina a bordo de un 'tubular' y domine sus fantásticas pendientes sobre tabla.

Claudia Malpartida V.
 

Luego de recorrer 300 kilómetros al sur de Lima, uno de los desiertos más bellos del mundo nos recibe con la imponente imagen de sus dunas de más de 120 metros de altura que rodean la laguna de la Huacachina, un enigmático oasis de aguas color esmeralda, al oeste de la ciudad de Ica.
 

Con la promesa de una potente dosis de adrenalina, decenas de turistas abordan los famosos coches areneros, conocidos como 'tubulares'. 
 

Son más de las once de la mañana y a pesar de que el sol iqueño es implacable, no impide que los visitantes se animen a realizar este tradicional circuito turístico.
 

El piloto Jesús Cornejo enciende el motor de la 4x4, un coche arenero sin puertas especialmente adaptado para recorridos en el desierto sureño. 
 

"Iremos a más de 90 kilómetros por hora", advierte Cornejo, poniendo en marcha la potente máquina. 
 

La arena empieza a golpear suavemente el rostro de los pasajeros, mientras el piloto recorre un circuito de 25 kilómetros que incluye miradores naturales ubicados en las cuchillas (o cimas) de las dunas, con ascensos y descensos que provocan entre los pasajeros reacciones similares a las de las célebres "montañas rusas" de Disneyworld.
 

Y este es precisamente una de las fortalezas del circuito de los "tubulares" en Ica. A diferencia de las "montañas rusas", los descensos en las dunas ofrecen un espectacular paisaje y una sensación de aventura en medio de la naturaleza. Será por eso que los turistas extranjeros figuran entre los principales usuarios.
 

La ruta llega hasta el misterioso oasis de Orovilca, aledaño a la Huacachina, desde donde se tiene una visión de gran impacto paisajístico. Y que nos hace recordar el asombro de los pilotos que participaron en el reciente rally Dakar, cuando se internaron en los desiertos iqueños.
 

Camino a Orovilca nos detenemos para practicar el sandboarding (de pie para los experimentados y tendido para los novatos), y luego del vertiginoso descenso el tubular recoge a los pasajeros para continuar el viaje. Cornejo hace diversas paradas para que los pasajeros puedan apreciar el paisaje y tomar la fotografía de recuerdo.
 

Después de esta espectacular aventura, nada mejor que recuperar fuerzas en los restaurantes iqueños.❧

Hay 2 Comentarios
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18 de mayo de 2012 | 22 hrs
Raquel Cuzcano escribe:

Lo mejor es que todos tienen la oportunidad de hacer esta ruta con las buenisimas ofertas de Se Parte de Ica y Ayacucho q estan vigentes hasta el 31 de mayo y q encontraran en www.turismoperu.info

17 de mayo de 2012 | 16 hrs
Ana Salas escribe:

Súper buena la ruta al Sur, esperamos viajar pronto.

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