María Elena Castillo.
Monseñor Cabrejos es consciente de que la tarea de facilitador, que ha asumido, junto al padre Gastón Garatea, no es fácil. Sin embargo, se siente optimista. Acompañado del secretario general de la Conferencia Episcopal, Lino Panizzo, hizo un llamado a todos los involucrados a la serenidad, y a mantener su voluntad de diálogo.
Ustedes han recibido la difícil misión de acercar dos posiciones diametralmente opuestas sobre Conga. ¿Cómo ve la situación?
La primera impresión que tengo es bastante alentadora, con esperanza e ilusión. Cuando el presidente anuncia el pedido de que yo vaya, la primera preocupación era si el presidente regional aceptaba; pero él también aceptó y ahora el padre Garatea y yo fuimos a ese encuentro.
Pero los dirigentes continúan con frases contra el gobierno, y por otro lado, el premier Valdés ha dicho que ustedes fueron amedrentados…
He leído las declaraciones del premier Valdés, también la respuesta de los dirigentes. Creo que en este momento, mientras menos declaraciones hagan, es mejor. La violencia verbal también hiere.
¿Cómo fue la reunión con las autoridades y dirigentes en Cajamarca?
Había como 150 personas. Nosotros les hemos escuchado y el ambiente dentro del recinto fue muy bueno, expusieron sus motivos y razones, con mucha serenidad. Afuera había un pequeño piquete que protestaba; les dije que ese gesto no ayuda a una imagen de paz, les recomendé que no griten y entonces, pararon. Esto muestra que si nos comunicamos, todo puede cambiar.
¿Cree que se trata de un problema de comunicación?
La problemática es grande y viene de mucho tiempo atrás. El tema de fondo es que todo está desarticulado. Hay muchos actores, está el gobierno nacional, el gobierno regional, los dirigentes, las rondas campesinas, la minera, las fuerzas del orden. Nosotros hemos explicado que nuestro papel es de facilitadores, porque la Iglesia no tiene poder ejecutivo. Son ellos los que tienen que conversar y llegar a una solución.
Usted estuvo en la reunión de diciembre que no pudo hallar una solución. ¿Hay diferencias?
Sí. Por eso digo que tengo esperanza e ilusión. Hay gente que opina que no va a funcionar el diálogo, pero no podemos renunciar a él. Ya se ha dado un primer paso, al escucharlos y llevar su mensaje al presidente Humala. Ahora se tiene que apresurar la formación de la comisión. Y si Dios quiere, nosotros vamos a visitar las lagunas esta semana; estamos haciendo las coordinaciones con el presidente regional, Gregorio Santos.
¿Cómo se está avanzando en la creación de este grupo?
He llamado al ministro de Justicia (Juan Jiménez) para que se forme a la brevedad posible. Tiene que haber un análisis técnico, político y humano, en el que tiene que verse el cuidado del medio ambiente, la responsabilidad social, el no faltar a los compromisos que se hacen. Es temática grande.
Entonces, ¿la comisión no tendría que incluir personalidades independientes y no solo representantes del gobierno?
Podría ser, pero no se puede prescindir del Ejecutivo, porque ellos son los que tienen que dar solución, junto con los cajamarquinos y la minera. Ya se ha dado un primer paso, el segundo será que se nombre a la comisión, y nuestra función es que se reúnan, así como con el resto de los actores.
Entablar la mesa de diálogo...
En este momento no se puede hablar de mesa de diálogo, pero sí de mesas de trabajo. En este momento hay un nudo, que se tiene que ir desatando y articulando las relaciones. El problema no se va a solucionar en una semana ni en 15 días.
¿Cuánto tardará?
Eso dependerá de las partes.
Los dirigentes y autoridades de Cajamarca piden que se levante el estado de emergencia. ¿No sería un buen gesto?
Gestos deben venir de las dos partes, por eso hablo de articular las cosas, si una parte hace un pedido, el otro también tiene que ceder en otras.
Otro gesto sería poner fin al paro convocado en Cajamarca...
Todas las partes deben tener gestos. Tengo entendido que en este caso se había programado antes, y se ha llevado a cabo con tranquilidad.
También sería importante un gesto de Yanacocha. ¿Han hablado con ellos?
Quiero hacer una invocación muy clara y precisa a la empresa Yanacocha, quiero pedirle que resuelva sus pendientes con la población, antes que otra cosa. Nosotros vamos a convocarlos a una reunión pública, porque ellos también son actores en este tema.
Usted ha insistido en que no es mediador sino facilitador...
En este caso el rol de la Iglesia es facilitar el encuentro, el diálogo, la solución de los conflictos. Antes de aceptar hablé con el secretario general de la Conferencia Episcopal y el Nuncio Apostólico, que es el nexo con la Santa Sede, y ellos coincidieron en que una tarea importante de la Iglesia es poder facilitar el diálogo. Hay una frase de los documentos del concilio vaticano II que dice: todo lo que es humano es ajeno a la Iglesia. Invocamos a todas las partes que haya más tranquilidad y serenidad, porque así puede haber más racionalidad, lo que ayuda a tomar acuerdos buenos para todos.❧